11 marzo, 2015
El embajador de Venezuela en Costa Rica, Jesús Javier Arias, dio su apoyo a la solicitud de poderes especiales que realizó el presidente Nicolás Maduro.
El embajador de Venezuela en Costa Rica, Jesús Javier Arias, dio su apoyo a la solicitud de poderes especiales que realizó el presidente Nicolás Maduro.

El embajador de Venezuela en Costa Rica, Jesús Javier Arias, condenó esta mañana las sanciones anunciadas por Estados Unidos contra el país suramericano y dio su apoyo a la solicitud de poderes especiales que efectuó ayer el presidente Nicolás Maduro ante la Asamblea Nacional.

En criterio de Arias, la decisión que tomó la Casa Blanca de suspender a siete diplomáticos venezolanos solo pretende desestabilizar al gobierno de Maduro y la consideró una “intromisión grosera”.

“Rechazamos nuevamente de forma categórica y contundente esta nueva intromisión grosera, irrespetuosa, que solamente persigue desestabilizar un gobierno constituido a través de elecciones avaladas por el sistema electoral más moderno de América Latina, pasando por encima de la voluntada popular y el pueblo venezolano”, dijo Arias en la embajada venezolana ubicada en Rohrmoser.

Asimismo, el diplomático solicitó a los costarricenses el respaldo para el país frente al actual escenario, en el que estima que Venezuela está bajo amenaza.

“Estamos seguros de que el pueblo costarricense está con nosotros en este mismo sentimiento de alerta con lo que tiene que ver con una amenaza latente”, agregó.

El lunes, el presidente Barack Obama, en una nueva escalada de la tensión bilateral, calificó la situación en la nación suramericana como “una advertencia extraordinaria e inusual a la seguridad nacional y la política externa de Estados Unidos”.

Según Washington, los funcionarios diplomáticos sancionados participaron de la represión a las manifestaciones antigubernamentales que dejaron 43 muertos en el 2014.

Por su parte, el gobierno de Estados Unidos dijo este martes que no promueve la inestabilidad en Venezuela, pero afirmó que las sanciones buscan “persuadir” a Caracas a que “cambie de comportamiento” en asuntos de derechos humanos.