13 agosto, 2013

Buenos Aires. AFP. Un nuevo líder opositor, el moderado Sergio Massa, exjefe de ministros de Cristina Fernández, amante del fútbol y admirador del Papa, emergió el domingo entre los ganadores de las primarias con miras a las elecciones legislativas de octubre.

“Tal como dice nuestro Papa (Francisco), debemos representar la unidad y la concordia política”, dijo al festejar con sus partidarios Massa , alcalde de la comuna de Tigre y jefe de gabinete de Fernández entre el 2008 y el 2009.

La decisión de presentarse como candidato a diputado en octubre y enfrentar en las urnas al kirchnerismo la tomó el 13 de marzo pasado, después de la designación como papa del cardenal argentino Jorge Bergoglio.

“Esto es una señal”, le dijo a sus íntimos aquel día, según el recién publicado libro biográfico El salto del tigre , del periodista Pablo de León. Hace solo 40 días develó el misterio y anunció su candidatura, la más votada el domingo en el mayor distrito con casi el 38% del padrón nacional.

Hijo de un industrial de la construcción, estudió en institutos privados y se inició en la política en el ala juvenil de la derechista y extinguida Unión de Centro Democrático, hasta que se afilió al peronismo.

Los críticos le reprochan no dar suficiente precisión sobre sus ideas, aunque planteó la lucha contra la inseguridad (la mayor preocupación, de acuerdo con las encuestas) y contra la inflación, mayor al 25% anual, según consultores privados.