21 mayo, 2015

Seúl. AFP. Corea del Norte anuló ayer una visita de Ban Ki-moon, la primera de un secretario general de Naciones Unidas en 20 años, y poco después anunció que había logrado miniaturizar armas atómicas.

Estados Unidos dudó de que esto sea cierto, pero expresó su preocupación porque Pionyang está desarrollando misiles de largo alcance.

Ban Ki-moon, quien está en Seúl y debía viajar a Corea del Norte este jueves, deploró la decisión. Esta negativa llega un día después de que Ban instó a Pionyang a rebajar la tensión y evitar nuevos ejercicios militares en la península.

La Comisión Nacional de Defensa (CND), citada por la agencia oficial de noticias KCNA, anunció ayer haber conseguido miniaturizar armas nucleares, un avance técnico que le permitiría colocarlas en un misil.

“Hace mucho tiempo que hemos empezado a miniaturizar y diversificar nuestros medios para un ataque nuclear”, indicó la Comisión, citada por la agencia norcoreana.

“También hemos llegado a la etapa en la que se garantiza el índice de exactitud más alto, no solo para misiles de corto y mediano alcance, sino también para misiles de largo alcance”, agregó el comunicado.

Poco creíble. Un vocero del Consejo de Seguridad Nacional (NSC) de EE. UU. puso en duda esa afirmación. “Corea del Norte no ha cambiado. No pensamos que tenga capacidad” de miniaturizar armas, comentó.

El portavoz del NSC sí dijo que Pionyang está “trabajando en el desarrollo de misiles de largo alcance, incluyendo cohetes balísticos intercontinentales, que eventualmente podrían ser una amenaza” para Estados Unidos y sus aliados.

“Es por ello que el Gobierno (estadounidense) está trabajando para mejorar las defensas antimisiles del país y de la región, y continuará trabajando junto a los otros participantes en las conversaciones de seis partes para que Corea del Norte vuelva a cumplir sus compromisos” en materia de no proliferación de armas nucleares.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon. | AP
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon. | AP

En Seúl, el secretario general de la ONU había dicho el martes que temía una nueva carrera armamentista y un aumento de “las tensiones en toda la región”, después de que Corea del Norte lanzó con éxito un misil balístico submarino, en violación de las resoluciones de Naciones Unidas.

Ban había anunciado que visitaría el jueves la parte norcoreana del complejo industrial de Kaesong, situado en la frontera entre ambos Estados.

La visita iba a ser la primera de un jefe de la ONU desde la del entonces secretario general Butros Butros-Ghali, en 1993.

“A primera hora de esta mañana, las autoridades de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) nos informaron, a través de sus canales diplomáticos, que habían dado marcha atrás en su decisión de permitirme visitar el complejo industrial de Kaesong”, declaró Ban en la capital surcoreana.

“No se dio ninguna explicación a este muy lamentable cambio de última hora”, añadió.

Kaesong, situada en Corea del Norte, a una decena de kilómetros de la frontera, emplea a unos 50.000 norcoreanos en 125 empresas manufactureras surcoreanas.

El complejo es una fuente vital de divisas para Pionyang, que hace frente a múltiples sanciones internacionales.

Para las empresas surcoreanas, el complejo industrial representa la posibilidad de emplear a personal a bajo costo y obtener beneficios fiscales.

Aunque Kaesong quedó durante mucho tiempo al margen de los sobresaltos habituales en las relaciones diplomáticas entre ambos países, aún técnicamente en guerra, este enclave industrial es objeto de disputas en los últimos años.

Ban, que visitó el complejo en el 2006 en calidad de jefe de la diplomacia surcoreana, alabó esta semana este modelo de cooperación industrial que, a su juicio, beneficia a las dos Coreas.

Las negociaciones de paz a seis (Corea del Norte, Corea del Sur, Japón, Estados Unidos, China y Rusia), suspendidas desde diciembre del 2008, buscan que Pyongyang abandone su programa nuclear a cambio de ventajas económicas y diplomáticas.