25 septiembre, 2014

Guadalajara, México. AFP. Autoridades judiciales mexicanas confirmaron ayer que un diputado federal del partido gobernante PRI fue secuestrado, asesinado y calcinado en el oeste del país, un crimen que ha sacudido a la clase política local cuando el Gobierno asegura que la violencia está en baja.

El diputado Gabriel Gómez Michel y su asistente fueron plagiados en la tarde del lunes, a plena luz del día, cuando viajaban camino al aeropuerto por una importante vía al sur de Guadalajara, capital del estado de Jalisco (oeste).

La Fiscalía estatal confirmó el miércoles, mediante pruebas forenses, que los cuerpos, hallados el martes en una camioneta quemada, efectivamente “corresponden al del diputado federal Gabriel Gómez Michel y su acompañante Heriberto Núñez Ramos”.

Sin determinar los motivos del crimen, la Fiscalía aseguró en un comunicado que continúa investigando “para esclarecer los hechos y llevar ante la Justicia a los responsables del doble homicidio”.

Imágenes de cámaras de vigilancia mostraron el momento en el que el vehículo del diputado por Jalisco del PRI (Partido Revolucionario Institucional), de 49 años y también pediatra, fue acorralado en la carretera por varios vehículos.

El asesinato responde al “ modus operandi clásico de los grupos de la delincuencia organizada. Un grupo de cuatro o cinco vehículos que lo interceptan antes de llegar al aeropuerto, descienden varias personas armadas y se los llevan”, explicó el fiscal de Zacatecas, Arturo Nahle, a Radio Fórmula.

Sobre posibles amenazas contra el diputado y alcalde entre el 2010 y el 2012 del pueblo El Grullo (24.000 habitantes), la Fiscalía de Jalisco aseguró que “nunca había externado algún temor o problemática de esta índole”.

Los cadáveres estaban completamente calcinados, por lo que es imposible determinar si fueron golpeados o torturados, añadió ese despacho judicial.

El secuestro por motivos económicos también estaría descartado porque sus familiares jamás recibieron exigencias de pagos de rescate, añadieron los funcionarios.

Guadalajara, la segunda ciudad más poblada de México con unos 4,5 millones de habitantes en su área metropolitana, es una zona de gran actividad para el narcotráfico.

El cartel del Golfo tiene presencia en Jalisco, mientras que en los municipios que colindan con Zacatecas “el grupo que tiene mayor presencia” es Nueva Generación, indicó el fiscal de Zacatecas.

Esos carteles y otros como el de Sinaloa han mantenido fuertes disputas por el control de la zona y han cometido crímenes de alto impacto.