El gurú del yoga

 21 agosto, 2014

Nueva Deli. AP y EFE El gurú del yoga B.K.S. Iyengar, fundador de una de las ramas más extendidas en Occidente de esta disciplina física y mental, murió ayer en la India a los 95 años de edad.

La muerte de Bellur Krishnamachar Sundararaja (B.K.S.) Iyengar fue anunciada en su página de Internet, así como en las principales emisoras de televisión de la India, las que dijeron que se encontraba hospitalizado a raíz de una enfermedad renal en la ciudad occidental de Pune.

Nacido en una familia pobre de la aldea de Bellur, en el estado sureño de Karnataka, Iyengar de niño padeció tifoidea y tuberculosis, además de otras enfermedades.

A los 15 años, un pariente le hizo conocer el yoga como medio para mejorar su resistencia a las enfermedades. Cuando tenía 18 años se instaló en Pune para practicar yoga y enseñar sus técnicas a otros.

Iyengar creó su propia clase de yoga, llamada “Iyengar yoga”. Instaló estudios en 72 países donde los practicantes aprenden técnicas de respiración, concentración y meditación.

A mediados de los años 50, la fama de la enseñanza “ Iyengar yoga” llegó a Europa, donde ganó nuevos conversos, incluidos luminarias como el violinista Yehudi Menuhin y el escritor Aldous Huxley.

La popularidad de su disciplina lo llevó a escribir el libro Light on Yoga, en el cual explica las 216 posiciones que conforman lo que él llama la ciencia y el arte del yoga.

El libro fue un éxito global, con poco más de 3 millones de ejemplares vendidos y traducciones a 17 idiomas.

Figura ampliamente reconocida con sus espesas cejas blancas y cabello plateado que le llegaba hasta el hombro, Iyengar practicó yoga hasta hace dos meses, y aun pasado los 90 años practicaba posiciones cabeza abajo.