El proyecto ha repercutido en la mejora en la calidad de los servicios relacionados con el turismo, y los resultados ya se notan, dicen los habitantes de la zona

 5 abril, 2014
Fotografías tomadas durante una inspección de los resultados del proyecto Gobernabilidad Local en la Cuenca del Lago Cocibolca
Fotografías tomadas durante una inspección de los resultados del proyecto Gobernabilidad Local en la Cuenca del Lago Cocibolca

Abril coronó, de forma simbólica, dos años de inversiones que suman US$ 8,4 millones destinados a una limpieza ambiental al sur de Nicaragua.

Con ella, los 123.000 habitantes de Río San Juan han visto cómo algunas de sus ciudades frente al Gran Lago de Nicaragua (Cocibolca) y al río San Juan, se vuelven más limpias, se ven más agradables y atraen a más turistas.

Municipios como San Carlos, San Miguelito, El Almendro y El Castillo, que se caracterizaban por llenar de desechos sólidos el lago y los ríos, hoy son lugares limpios como resultado del proyecto Gobernabilidad Local en la Cuenca del Lago Cocibolca.

Como parte de esta iniciativa, se construyeron nueve rellenos sanitarios que antes no eran más que botaderos de basura, tanto en Río San Juan como en Rivas, incluyendo la paradisíaca Isla de Ometepe, en el Gran Lago.

Los rellenos sanitarios, en los que cada alcaldía de Río San Juan invierte US$ 39.000 por año, cumplen varias funciones, según el director del proyecto, José Antonio Sanpeni.

Entre ellas, la disminución de desechos sólidos en las costas del lago, del río San Juan y de otros afluentes del Cocibolca, y la de dar más ingresos a mujeres acopiadoras de material para reciclaje.

Una de estas mujeres, Francisca Ruiz, dijo que antes percibía $58 como guarda de seguridad, pero sus ingresos mínimos se duplicaron desde que fundaron una cooperativa de acopio de materiales para reciclaje en San Miguelito, aprovechando el relleno sanitario.

“Me parece muy alentador ver que esto tiene repercusiones en la vida de personas concretas, no de personas imaginarias”, dijo el jefe de la Delegación de la Unión Europea en Nicaragua, Costa Rica y Panamá, y ante el SICA, Javier Sandomingo.

La Unión Europea auspicia el proyecto de cuatro años de duración y que lleva ya dos años.

“A pesar del poco tiempo, la gente empieza a tener conciencia sobre el cuido del medio ambiente”, dijo la alcaldesa de San Miguelito, Ana Ávalos.

La sensibilización ha logrado que ya no caigan en el Cocibolca 108 metros cúbicos de basura cada mes, y que no se vea flotando frente a San Miguelito, Morrito y El Almendro.

A ello contribuyó la realización de 111 talleres de capacitación sobre defensa y protección de recursos naturales y 51 jornadas de sensibilización ambiental; así como la creación de 16 redes municipales de promotores ambientales y la restauración de 600 hectáreas en siete microcuencas.

El proyecto ha repercutido también en la mejora en la calidad de los servicios relacionados con el turismo, y los resultados ya se notan.

“Este año ha sido fabuloso”, dijo la propietaria del hotel Refugio Bartola, en río San Juan, Sandra Castrillo.

Dicho hotel, aunque de pocas habitaciones, ahora se mantiene saturado y las llamadas para reservaciones no cesan, según sus empleados.

Los dueños de botes, aun con el río San Juan más seco de lo normal, se ganan US$ 350 en un recorrido de medio día por el caudal más impresionante de Centroamérica o US$ 40 por media hora.

Los hoteles no solo han proliferado, también están mejorando sus condiciones, al igual que los restaurantes, que sirven mejor comida, y los bares, que cierran cada vez más tarde.

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