Obligaciones para el próximo año superarán por mucho la recaudación

Por: Patricia Leitón 23 agosto

San José.

La estimación que realizó la Contraloría General de la República de los ingresos corrientes que tendrá el Gobierno en el 2018 indica que el Ministerio de Hacienda tendrá que recurrir a un fuerte endeudamiento el próximo año para financiar los gastos presupuestados.

La recaudación del impuesto sobre las ventas representa casi la mitad de los ingresos corrientes que obtendrían en el 2018.| JORGE ARCE
La recaudación del impuesto sobre las ventas representa casi la mitad de los ingresos corrientes que obtendrían en el 2018.| JORGE ARCE

La Contraloría estimó que para el próximo año el Gobierno obtendría ingresos corrientes, que son los que provienen, principalmente, de los impuestos, por ¢5,1 billones, los cuales son un 8% mayores a los reestimados para el 2017; pero se quedan cortos ante un plan de gasto que sería mucho mayor a esa suma.

Un 83% de los ingresos corrientes esperados provendrían de la recaudación de los impuestos de ventas y renta.

Ingresos esperados por el Gobierno para el 2018
Ingresos esperados por el Gobierno para el 2018

El plan de gasto del 2017 alcanzó los ¢8,9 billones y difícilmente el del 2018 será menor, debido a la mayor carga de intereses y las obligaciones constitucionales.

Entre el 2011 y el 2017 ningún presupuesto ha decrecido. En ese periodo el aumento promedio anual fue de 10%.

El exministro de Hacienda, Thelmo Vargas, explicó que habría que restar del gasto planeado la parte que corresponde a amortización de deuda, porque los bonos que se autorizan para ello no aumentan el endeudamiento público.

Por su parte, la economista y exviceminsitra de Hacienda, Edna Camacho, consideró que resulta previsible que el presupuesto del 2018 implique un déficit fiscal alto y que, por lo tanto, implique un mayor endeudamiento pues no se ha realizado ninguna medida para resolver el problema.

Los bonos nuevos que son emitidos para pagar otros gastos (que no son deudas anteriores), son la nueva deuda adicional que se genera cada año y que corresponde al déficit presupuestario.

El Ministerio de Hacienda deberá entregar el plan de gastos del 2018 a más tardar el próximo 1°. de setiembre y, según el ministro de Hacienda Helio Fallas, se encuentran en negociaciones con los demás ministerios para conseguir la mayor cantidad de ajustes.

El viceministro de Hacienda, encargado de ingresos, Fernando Rodríguez, dijo que la estimación de la Contraloría es menor a la que ellos habían previsto. Ellos estimaron que los ingresos por impuestos serían dos décimas más de la producción de lo que prevé la Contraloría (13,6% de la producción).

No obstante, la estimación de la Contraloría es la que debe utilizar el Ministerio de Hacienda en el proyecto de ley de presupuesto del 2018, pero si se cumpliera la de Hacienda bajaría un poco el déficit estimado.

Educación consume la mayoría

Según la Contraloría el monto de ingresos tributarios esperados respecto al monto de la producción (la carga tributaria) alcanzaría un 13,43% y solo a la educación, la Constitución Política obliga a otorgarle un 8% de la producción. El Ministro de Hacienda informó de que negocian con las universidades para reducir el monto para el 2018.

Sobre este tema, Vargas llamó la atención en que el gasto estimado en educación pública, en todos sus niveles, es muy alto, pues equivale al 60% de lo que se recauda por impuestos.

Variaciones en los presupuestos
Variaciones en los presupuestos

"Por tanto, procede asegurar que se realiza con eficiencia y que se ubica con equidad, a favor de los grupos que más lo requieren. El Fondo Especial para la Educación Superior no cumple con esto y procede que el Gobierno y las universidades adopten mecanismos para la recuperación de costos (por ejemplo, vía matrícula) de los beneficiarios más acomodados y que así más recursos puedan canalizarse a la educación primaria y secundaria pública, donde hacen gran falta", comentó Vargas.

Fallas informó de que negocian con las universidades para ver si es posible reducir el 1,5% de la producción que les corresponde para el 2018, según la disposición constitucional.

Para el exministro de Hacienda, Édgar Ayales, el panorama para el próximo año es sombrío.

"Los ingresos crecerán mucho menos que los gastos, lo que implicará un aumento significativo en el déficit y, por ende, en el endeudamiento, en su mayoría interno. El financiar un déficit del 7% del PIB (producto interno bruto) internamente pondrá presiones enormes sobre las tasas de interés en una primera instancia y luego sobre los precios y el tipo de cambio", comentó Ayales.