Economía

Clave Fiscal

Los diez amigos, un fábula sobre impuestos progresivos

Actualizado el 28 de diciembre de 2015 a las 12:00 am

Economía

Los diez amigos, un fábula sobre impuestos progresivos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Un estimable lector envía una fábula interesante que comparto.

Diez amigos se reunían en un bar para charlar y beber cerveza. La cuenta total de los diez hombres es de $100. Acuerdan pagarla de la manera proporcional como si fueran impuestos, según la escala de riqueza e ingresos de cada participante: Los primeros 4 hombres (los más pobres), no pagan nada; el 5.º paga $1; el 6.º paga $3; el 7.º paga $7; el 8.º paga $12; el 9.º paga $18 y el 10.º (el más rico) paga $59.

Un día el dueño del bar les comunicó que por ser buenos clientes, les rebajaría el 20% de la cuenta. Los tragos ahora costarán $80 en total.

El grupo se planteó seguir pagando la cuenta en forma proporcional. Pero, ¿cómo debían repartir los $20 de rebaja de manera que cada uno recibiese una porción justa del beneficio?

Entonces el barman sugirió una fórmula en función de la riqueza de cada uno, y aconsejó esta proporción: El 5.º bebedor, lo mismo que los cuatro primeros, no pagarían nada (100% de ahorro); el 6.º pagaría ahora $2 en lugar de $3 (ahorró 33%); el 7.º pagaría $5 en lugar de $7 (ahorró 28%); el 8.º pagaría $9 en lugar de $12 (ahorró 25%); el 9.º pagaría $14 en lugar de $18 (ahorró 22%) y el 10.º pagaría $50 en lugar de $59 (ahorró 16%). La fórmula pareció bien a todos en ese momento.

Pero un día comenzaron a comparar los beneficios recibidos. “Yo sólo recibí $1 de los 20 ahorrados” dijo el 6.º hombre y señaló al 10.º bebedor (el más rico), diciendo “pero él recibió $9 de beneficios”. El 5.º hombre (quien ahora no pagaba) dijo: “Yo también solo ahorré $1, es injusto que él reciba nueve veces más descuento que yo, siendo el más rico de todos nosotros”. “Es verdad”, exclamó el 7.º hombre. “¿Por qué recibe él $9 de rebaja cuando yo recibo solo $2?”. Los primeros cuatro amigos, que no pagaban ni un centavo por beber, reclamaron al amigo rico no haber recibido nada de los $20 de rebaja.

La noche siguiente, el 10.º hombre no acudió a beber en virtud de todos estos reclamos; de modo que los 9 restantes se sentaron y bebieron sus cervezas sin él. Pero, a la hora de pagar la cuenta, descubrieron algo inquietante: entre todos ellos no juntaban ni siquiera la mitad del dinero para pagar la cuenta.

PUBLICIDAD

Dicen que el amigo rico está pensando en ir a beber al extranjero, en un bar amigable para las personas que pagan más por sus bebidas.

  • Comparta este artículo
Economía

Los diez amigos, un fábula sobre impuestos progresivos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota