21 marzo, 2013

Los Chiles, zona norte. Diez años atrás, Edier Ramírez Muñoz abandonó las aulas por problemas económicos y comenzó a trabajar de sol a sol, en la pequeña parcela de sus padres, en La Unión de Los Chiles.

Allí comenzó a idear su propio negocio. Pero, al percatarse de que todo sería más sencillo con un título bajo el brazo, este muchacho –hoy de casi 25 años– decidió retomar sus estudios y está a punto de concluir la secundaria en el Colegio Nocturno de Pavón de Los Chiles, a 12 km de su casa.

La educación, según dice, le ha permitido ver más allá de su nariz para desarrollar proyectos productivos y sacarle un mejor provecho al terreno, entre ellos, la instalación de una porqueriza y un criadero de gallinas.

Más adelante también piensa abrir una lechería, para producir queso, por lo que, parte de las exiguas ganancias que obtiene de sus otros negocios, lo invierte en el mejoramiento de los pastos.

Con pocas posibilidades de acceder a un préstamo, porque carece de garantías prendarias, Edier sostiene que lo poco que ha logrado hasta ahora ha sido gracias a algunos ahorros y al apoyo familiar. Confía en que la educación le permitirá capacitarse y aprovechar las oportunidades que se le presenten para crecer como empresario. Por ahora, nada le ha resultado sencillo.

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