Por: Juan Pablo Arias 24 julio, 2012

La consolidación de deudas en una sola tarjeta de crédito, por medio de una compra de saldos, vuelve a estar en la mira de los banqueros.

La compra de saldos consiste en cancelar otras deudas que el cliente mantiene con otros emisores de tarjetas de crédito y asignarlas, en un solo saldo, a una tarjeta con menor interés, con lo cual baja el pago mensual de dicha deuda.

Marco Vinicio Calderón, director de Medios Electrónicos del Banco Nacional, explicó que la entidad ha comprado ¢3.700 millones en saldos desde que se inició el programa en enero del 2011.

Según la oferta de este banco, una persona que tenga un saldo pendiente de ¢2 millones a una tasa de interés del 50%, a 48 meses plazo, paga una cuota de ¢97.000, pero, si el banco unifica la deuda, la mensualidad podría bajar a unos ¢65.200.

El programa de compra de saldos del Banco Nacional ofrece tasas de interés que van desde el 18% al 26%, y plazos de financiamiento desde 12 hasta 60 meses.

En el caso del Banco Popular hay dos programas para compra de saldos: para deudas con el Banco y con otras instituciones. En esta entidad el producto consiste en un crédito que consolida.

El Banco de Costa Rica no tiene un programa activo con este fin.

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