Insulinas más duraderas y métodos de aplicación menos invasivos son parte de las alternativas que se ofrecen a nivel privado en Costa Rica.

Por: Patricia Recio 6 abril, 2016

Las formas tradicionales para tratar la diabetes están siendo sustituidas por métodos menos invasivos y casi indoloros que poco a poco se abren paso en el mercado costarricense.

Una de las más recientes fue presentada el mes pasado y ya se encuentra disponible en las principales cadenas de farmacias.

Se trata de una nueva insulina que puede ser utilizada en pacientes con diabetes tipo 1 y 2 (cuando así lo requieran), cuya principal característica es la larga duración, por lo que reduce el riesgo de los bajonazos de azúcar nocturnos.

Estos episodios ocurren cuando los niveles de glucosa disminuyen y se dan especialmente durante la noche pues son los lapsos en los que las personas no ingieren alimentos por más horas.

El medicamento llamado Degludec reduciría el riesgo de estos episodios en un 43%, según el endocrinólogo Guillermo González. Esto debido a que su efecto tiene una duración de 24 horas para el control glucémico y un horario de aplicación más flexible a través de una pluma que a la vez resulta indolora, contrario a los métodos tradicionales de inyección de insulina.

Estas plumas desechables vienen con una carga de 300 unidades de insulina, por lo que la duración del aparato depende del tratamiento de cada paciente y tienen un costo que ronda los ¢19.000.

Fernando Lavalle, quien también es endocrinólogo especialista en el tratamiento de la diabetes, explicó que uno de los beneficios de este producto es que no aumenta el riesgo de hipoglucemias (bajonazos), lo cual es más frecuente en quienes utilizan insulinas normales y que a la vez influye en que muchos pacientes no lleven el adecuado tratamiento por temor a padecer este efecto.

Este tipo de insulina únicamente puede ser utilizada en personas mayores de 18 años, sin embargo, en el país se distribuye otro medicamento con ventajas similares que puede ser usado en niños y mujeres embarazadas. En todo caso, lo mejor siempre será consultar al médico.

Otra insulina llamada detemir (que se comercializa bajo el nombre de Levemir), también se aplica mediante una pluma precargada, cuenta con una aguja de menor tamaño y permite conservar el tratamiento durante seis semanas a temperatura ambiente (no superior a los 30°). Esta insulina también se aplica una vez al día y el costo de cada pluma ronda los ¢15.000.

Asimismo, la casa farmacéutica Sanofi distribuye las llamadas insulinas analógas. Su producto Apidra, se caracteriza por tener un inicio de acción rápido y de corta duración, se puede inyectar de entre 0 y 15 minutos antes o justo después de las comidas.

Esta insulina funciona como complemento de otro llamado Lantus, que se usa una vez al día y es de acción prolongada.

Según explicó la farmacéutica, este producto también reduce el riesgo de hipoglucemias y su efecto se mantiene hasta por 24 horas.

Ambas insulinas se pueden aplicar mediante dispositivos tipo plumas, los cuales ofrecen precisión al dispensar las dosis diaria y son fáciles de usar. Los precios van desde los ¢11.500 a los ¢14.000.

De acuerdo con Cecilia Medina, especialista en diabetes, "la llegada de insulinas análogas al mercado han revolucionado el tratamiento de la diabetes, pues son insulinas con un perfil de acción similar a la secreción natural de insulina en el cuerpo humano".

Según Medina, antes de la llegada de insulinas análogas, las opciones que existían en el mercado requerían la administración de dos inyecciones diarias para lograr esta cobertura basal de 24 horas con la limitante adicional de un mayor número de hipoglicemias principalmente en las noches.

Además, en el caso de las insulinas análogas de acción rápida, permiten aplicarlas justo antes de comer y así, por ejemplo, el paciente puede decidir lo que va a ingerir y, con base en eso, aplicarse la dosis requerida.

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Por su parte la firma Novartis, informó que ofrecen dos tipos de medicamentos llamados Galvus y Galvus Met los cuales se aplican por vía oral.La farmacéutica no brindó mayores detalles sobre estos comprimidos, pues aseguran que son distribuidos bajo prescripción médica.

Parche inteligente. En el tema de los avances para medicina, la ciencia no se detiene y tratándose de una "epidemia" como ya es considerada la diabetes, la búsqueda por alternativas innovadoras para el bien del paciente cada día ofrece nuevos descubrimientos.

La semana pasada un grupo de científicos surcoreanos dio a conocer un parche de grafeno que facilitaría la gestión de la diabetes al medir el nivel de glucosa en la sangre y administrar el fármaco adecuado, según publicó la revista británica Nature Nanotechnology.

Los investigadores, encabezados por Dae-Hyeong Kim, del Instituto de Ciencia Básica de Seúl, probaron en ratones diabéticos este pequeño parche semitransparente, capaz de detectar la glucosa a través del sudor.

Los autores subrayan que la ventaja de este sistema, que se probó también en dos varones sanos, es que sería más práctico y menos invasivo que el método actual de pinchar el dedo del paciente.

Para elaborar el parche, combinaron el grafeno con partículas de oro y una malla de este metal, a fin de crear un material flexible y semitransparente, que puede llevarse pegado en la parte anterior del brazo.

El parche, que aún no está del todo desarrollado, permitió evaluar los niveles de glucosa en sangre de los roedores y después administrarles la dosis correspondiente del fármaco antidiabético metformina.

El parche que se presenta en Nature Nanotechnology es capaz de corregir en tiempo real el PH y la temperatura para ofrecer mayor fiabilidad.

Cuando el parche desarrollado por el equipo de Kim detecta una alta concentración de glucosa en el sudor, se activa un mecanismo por el que unas microagujas disuelven su capa protectora para proceder a administrar la metformina.

Los científicos apuntan que, antes de poder probar el parche en pacientes, se debe mejorar este mecanismo de administración del fármaco.