10 mayo, 2016
Daniela da Silva, con siete meses de embarazo, vive en un precario en la ciudad de Recife, Brasil. | AP
Daniela da Silva, con siete meses de embarazo, vive en un precario en la ciudad de Recife, Brasil. | AP

París

Francia, donde es muy común el tabaquismo durante el embarazo, está pagando a las mujeres encintas para que dejen de fumar en ese periodo, lo que se considera más positivo y eficaz que la culpabilización.

Abortos anticipados, nacimientos prematuros, retardo del crecimiento 'in utero' y riesgo creciente de asma son tan solo algunos de los efectos del tabaco en el feto, según prueban estudios científicos.

Sin embargo, el 20% de las embarazadas siguen fumando. En Francia una tercera parte de la población es fumadora, un récord europeo revelado en febrero del 2015 por el ministerio de Salud.

Para remediar el problema, 16 maternidades francesas van a tratar de convencer a futuras mamás de cesar el fumado ofreciéndoles bonos de compra.

"La experiencia inició el 7 de abril y debe durar dos años", explicó Ivan Berlin, médico del Hospital Pitié-Salpêtrière en París, quien dirige el estudio, financiado por el Instituto Nacional del Cáncer.

Las mujeres remuneradas recibirán en promedio 300 euros y los médicos supervisarán su abstinencia con pruebas de control biológico.

Aunque las personas son conscientes del carácter tóxico del tabaco, las fumadoras dependientes no pueden dejarlo "por razones biológicas y psicológicas", según los expertos.

"La adicción es la desviación de los circuitos de la recompensa hacia una recompensa única que es el producto. El individuo tiene una necesidad compulsiva de consumo de su producto. Cuando no lo tiene está mal y ese producto lo calma", explicó el profesor Michel Reynaud, del Departamento de psiquiatría y adictología del Hospital Paul Brousse de Villejuif, en los suburbios parisinos.

Ofrecer buenos bonos de compra afectaría positivamente, debido a la activación del proceso del placer.

"Se sabe que en estas dependencias graves, esta estrategia es eficaz. En Estados Unidos, se probó desde hace al menos 10 años en las personas dependientes a la cocaína con buenos resultados y mejores que los de otras terapias", manifestó Reynaud.

Frente a potenciales críticas sobre el principio de remuneración de fumadores o sobre el costo de tal método, el profesor Berlin destaca las economías que genera, pues disminuirán los costos asociados a las consecuencias de la adicción, como los bebés prematuros o de bajo peso.

"El tabaco es tan tóxico para los bebés que toda inversión es útil desde el momento en que se demuestra su eficacia", añadió.