Sí es verdad que hay un deporte para cada quien, y en esto coinciden médicos y diversos especialistas. Por eso, tómese el tiempo de averiguar cuál es el suyo

 30 agosto, 2014
Bailar figura entre las pasiones que pueden ser aprovechadas para hacer ejercicio y mejorar la salud. Esta es una clase grupal de Zumba Fitness; fue impartida en el Multispa Corobicí. | JOSÉ RIVERA
Bailar figura entre las pasiones que pueden ser aprovechadas para hacer ejercicio y mejorar la salud. Esta es una clase grupal de Zumba Fitness; fue impartida en el Multispa Corobicí. | JOSÉ RIVERA

El Mercurio GDA Si quiere ser bueno en un deporte y, además, sacarle el mayor provecho para que beneficie su salud, elija uno que le guste y para el que tenga cierta habilidad.

Sí es verdad que hay un deporte para cada persona, y en esto coinciden médicos y diversos especialistas. Por eso, es bueno tomarse el tiempo para averiguar cuál es el de cada quien.

“Muchas veces, la gente se obliga a hacer un tipo de actividad física que no le gusta y el impulso les dura solo un ratito. Gran parte de las deserciones deportivas tienen que ver con que la gente se aburre del deporte que eligió”, dice el médico y experto en deporte Gonzalo Fernández.

“Si a usted le gusta bailar, es mejor hacer baile entretenido o algo similar, en vez de ponerse a trotar. Si le gustan las actividades con más gente, entonces prefiera un deporte grupal, y si más bien prefiere hacerse su propio horario, escoja un deporte más individual, que le dé flexibilidad”, agregó.

¿Indecisos? Si el problema inicial es que no sabe muy bien qué le interesa practicar, la consigna del especialista en actividad física Daniel Casanova es “atreverse”. Eso consiste en probar distintos deportes y participar en clases de prueba, pero nunca exigirse de más.

“Lo importante es que cada persona se dé un espacio para hacer deporte. Si es yoga, está bien. No es un ejercicio de alta intensidad comparado con el crossfit , pero también tiene muchos beneficios. Va a depender del gusto de cada persona y de que la actividad que uno realice no ponga en peligro la salud”.

También es clave saber cuánto tiempo real se tiene para invertir en hacer ejercicio. “Si no es mucho tiempo, lo ideal es incorporar la actividad física al quehacer cotidiano, como ir en bicicleta al trabajo”.

El momento del día para entrenar es otra elección vital que puede hacer la diferencia.

“Uno, como especialista, recomienda horarios que no interfieran en la rutina diaria. Entonces, si hay un espacio a la hora de almuerzo, puede ser buena idea usarlo para la actividad física, más que llegar a la casa a las 8 de la noche a ponerse la ropa deportiva para salir al gimnasio. Yo aconsejo la hora de almuerzo o muy temprano en la mañana”, dice Fernández.

Registro de logros. Para evitar desertar, otro secreto que comparte Casanova es hacer ejercicio con amigos o familiares. Así se logra una motivación grupal.

También es bueno llevar un registro de los logros: ver si mejoró el rendimiento en el partido de fútbol de los domingos o si antes se tardaba 15 minutos caminando al trabajo y ahora lo hace en 10 y no se cansa, etcétera”, aconseja.

“Y si además se quiere bajar de peso, hay que combinar el ejercicio con la dieta”, recuerda el doctor Fernández.