Cuesta entre ¢30.000 y ¢40.000 y se requieren pocos recursos para crearla

Por: Monserrath Vargas L. 25 marzo, 2014
Esteban Campos, encargado del proyecto, muestra cómo funciona la pizarra al estudiante Marco Solís, del Colegio de Dos Cercas. | UNED PARA LN.
Esteban Campos, encargado del proyecto, muestra cómo funciona la pizarra al estudiante Marco Solís, del Colegio de Dos Cercas. | UNED PARA LN.

Una pizarra interactiva y de bajo costo se perfila como una nueva aliada en el proceso educativo de los jóvenes costarricenses.

Los primeros en experimentar con el recurso fueron los alumnos del Colegio Técnico Profesional Roberto Gamboa, San Rafael Abajo, y del Colegio Técnico Profesional de Dos Cercas, ambos en Desamparados, entre otros centros situados al sur de la capital.

Marco Solís, alumno del Colegio de Dos Cercas, consideró que la experiencia interactiva mejora la atención de los estudiantes a las exposiciones de sus compañeros y “evita que se duerman”.

Para crear la pizarra fueron necesarios una computadora, un proyector, un control remoto de consola Wii, un marcador infrarrojo y software gratuito.

A estos elementos se unió el ingenio de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), que se inspiró en las investigaciones de Johnny Chung Lee, experto en interacción humano-computadora.

¿Cómo funciona? El profesor o encargado de dirigir el proceso de aprendizaje en el aula deberá instalar el programa gratuito WiimoteWhiteboard en su computadora. Tendrá que contar también con un proyector para mostrar los contenidos del ordenador.

Asimismo, se requiere un control Wii, que se conectará vía Bluetooth (de forma inalámbrica) a la computadora y deberá colocarse al lado del proyector, señalando a la superficie donde se proyectan los contenidos, por ejemplo, la pared.

El último elemento será un marcador infrarrojo, equipado con luz que no puede ser percibida por el ojo humano, pero sí por el Bluetooth del control de Wii.

Según Esteban Campos, coordinador del proyecto, si un estudiante coloca el marcador infrarrojo en el ícono de un programa proyectado en la pared, por ejemplo, Word, este comenzará a ejecutarse y podrá ser usado por los alumnos.

Las pizarras digitales cuestan $4.000 (poco más de ¢2 millones), mientras que las promovidas por la UNED, en centros educativos que ya tienen computadoras y proyectores, rondan ¢30.000 y ¢40.000.

La UNED distribuyó 60 equipos para confeccionar los marcadores infrarrojos que brindan interacción con la pizarra.

Lizette Brenes, vicerrectora de Investigación de la UNED, aseguró que es uno de los siete proyectos que impulsa el centro educativo para brindar opciones reales a la población, con el fin de que tengan acceso a las tecnologías de información y comunicación (TIC).