Por: Fernando Chaves Espinach 3 agosto, 2013

Las texturas del herrumbre armonizan con la suavidad de los tonos celestes, en una muestra de la reconocida artista Zulay Soto.

La exposición Bodegones y marinas se inauguró en la Sala de Exposiciones de la Unidad de Servicio al Usuario del Instituto Nacional de Aprendizaje , en La Uruca.

Entre atardeceres en la costa y vistazos a la cocina, la exposición retoma dos de los géneros que Soto ha cultivado a lo largo de su carrera. En especial, las marinas, que empezó a realizar cerca de 1980.

“Amo el mar, me encanta ver los barcos en el mar, los atardeceres, el cambio de la luz...”, relata. “Me gusta hacer los mares con mucha textura: es un mar muy inquieto y los brillos del sol que se reflejan en el agua”, describe la artista.

“Los bodegones son escenas de cenas que ya pasaron con botellas, copas, cubiertos, platos, manteles con diferentes telas, lija y chatarra, explica Soto. Es otro género que la cautivó: desde el 2003, ha integrado su pintura matérica y el collage en este género que, para Soto, es clásico y contemporáneo al mismo tiempo.

“Mi pintura es muy intimista: como siempre estoy en la cocina, eso es lo que me inspira”, revela. “Aunque esta etapa mía es figurativa, quiero dedicarme más a lo abstracto. Podría ser una despedida de lo figurativo...”, sugiere.

Soto se mantiene muy activa en la creación plástica. Pronto inaugurará nuevas muestras en San Pedro y en Cartago.