Carlos Calvo Rodríguez vive en ese lugar y viaja por muchos países de Asia y Europa debido a su trabajo en una cadena hotelera de lujo

Por: Jairo Villegas S. 4 diciembre
Carlos Calvo Rodríguez en uno de sus viajes a Sri Lanka.
Carlos Calvo Rodríguez en uno de sus viajes a Sri Lanka.

“La seguridad en Hong Kong se siente pese a ser una ciudad muy llena, muy poblada, podés caminar a cualquier hora con una tranquilidad que ni siquiera pensás que alguien te puede estar siguiendo o que te van a asaltar; es una tranquilidad que lamentablemente nos robaron en Costa Rica, pero que todavía se vive en otros países”.

El costarricense Carlos Calvo Rodríguez vive en esa isla, de la que alaba esa envidiable sensación de confianza al salir a la calle, que cada día se extraña más en nuestro país.

Las estadísticas no tienen censura al mostrar el abismo entre ambos lugares. Mientras que en Costa Rica los homicidios acabaron con la vida de 11,5 personas por cada 100.000 durante el 2015, en Hong Kong la tasa apenas fue de 0,3, pues en aquel momento solo registró 22 asesinatos, en tanto que nuestro país contabilizó 557, es decir, 25 veces más.

Al año siguiente, la tasa en Costa Rica subió a 11,8 y la proyección del Organismo de Investigación Judicial para este 2017 es de 12 muertes por cada 100.000 personas debido a crímenes, cifra que es considerada por la Organización Mundial de la Salud como epidemia, por superar la tasa de 10.

Mientras aquí muchas personas andan intranquilas incluso durante el día, por temor a un asalto, en esa región administrativa especial de China prácticamente no hay preocupaciones por ser víctima de algún hecho delictivo.

Calvo es testigo de esa paz. Fisioterapeuta de profesión, este tico es todo un trotamundos. Salió del país por primera vez a los 17 años, en 1997, para estudiar en Francia. Después de volver, migró a Martinica; regresó y en el 2010 dijo el hasta pronto definitivo.

“Como buen tico, cuando conozco a alguien saludo de beso y si trabajamos juntos, un abrazo. Aquí las personas se quedan completamente tiesas, no saben qué pasa alrededor ni por qué los besan y abrazan. Al principio me controlaba un poco y no lo hacía por situaciones culturales, pero después me di cuenta que es algo que traigo conmigo mismo, y lo hago con respeto”.

Trabajó en varios países y en el 2012 llegó a Canadá, donde permaneció cuatro años y medio, para irse a Hong Kong, para convertirse en el director corporativo de entrenamiento para spas de una cadena de hoteles de lujo.

“Mi trabajo es visitar spas de la compañía y darles entrenamiento específico sobre spa, terapia, protocolo, servicio al cliente, cuestiones administrativas y coaching. Estoy encargado de la parte global menos China, entonces viajo en Asia, Europa y medio oriente. En América solo tenemos dos hoteles en Canadá; visito frecuentemente Singapur, Maldivas, Filipinas, India, Sri Lanka, Omán, Dubai (Emiratos Árabes Unidos), Tailandia, Malasia y Taiwán”.

Carlos Calvo Rodríguez visita con frecuencia Emiratos Árabes Unidos. La imagen es en la capital, Abu Dabi.
Carlos Calvo Rodríguez visita con frecuencia Emiratos Árabes Unidos. La imagen es en la capital, Abu Dabi.

En muchos de esos viajes se topa con personas que sienten curiosidad por saber más de su lugar natal, aquel que cada año se vuelve más inseguro, pero que lleva en las venas y adora sobre todas las cosas.

“Lo que extraño de Costa Rica es la gente, mis amigos, mi familia, ese calor humano que tiene el tico que cuesta encontrar en otras partes del mundo; lo puedo garantizar, he estado en muchos países”.

“La gente en Asia ha oído sobre Costa Rica, por lo general por el fútbol, pero no tienen la menor idea de dónde se ubica y tengo que hacerles un mapa”, contó.

Quizás una de las excepciones es Hong Kong, donde reside. “Somos como 30 costarricenses, entonces la gente sabe más de Costa Rica. En Europa sí conocen y les encanta cuando digo que soy tico. En Oriente Medio es como 50-50, pues la población es mixta, con asiáticos y europeos”.

“En general la gente se pone muy contenta cuando digo Costa Rica y más de uno dice que es el lugar al que siempre ha querido ir y me piden recomendaciones”, agregó.

Antes de emprender esta aventura, Calvo trabajaba como subdirector del spa del Hotel Four Seasons en Guanacaste. Además, ejercía el cargo de asistente de dirección de la Escuela de Fisioterapia de la Universidad Santa Paula, donde también daba clases. Su hoja de presentación incluye una maestría en Educación para Adultos y Currículo.

Desde principios del 2017, Carlos Calvo Rodríguez vive en Hong Kong, aunque debe viajar mucho a otros países por su trabajo.
Desde principios del 2017, Carlos Calvo Rodríguez vive en Hong Kong, aunque debe viajar mucho a otros países por su trabajo.

Con el idioma no ha tenido problemas, pues la mayoría de personas en Hong Kong habla inglés. Quizás su mayor dificultad, opina, es que viaja mucho y no tiene el suficiente tiempo para adaptarse a ese país asiático.

“Los ticos en Hong Kong somos un grupo fenomenal. Para la Anexión vinieron todos a mi casa, trajimos tortillas, ceviche y hasta Cacique. Cantamos, bailamos. Hay unos gemelos que son de padre de Hong Kong y mamá tica y tienen un bar; a veces nos vemos ahí”.

Sus amigos y familiares lo ven una vez al año. La próxima ocasión en que se encuentren será en este diciembre.

“Mi familia aún no me ha visitado en Hong Kong porque está un poquillo largo; estamos planeando cuándo vienen”.

Carlos Calvo Rodríguez en Bangkok, capital de Tailandia.
Carlos Calvo Rodríguez en Bangkok, capital de Tailandia.

Lo cierto es que el país donde vive es “carísimo”, incluso más que Costa Rica.

“La renta es muy elevada; un apartamento de un dormitorio puede costar $2.000 (casi ¢1,2 millones). Sobre la comida, hay de todo; es barato si comés en los restaurantes locales, pero en los normales es caro. En general la vida es cara, es básicamente moda, finanzas y tecnología. Los salarios son bastante elevados, pero son de acuerdo al nivel de vida”, indicó.

Su amor por Costa Rica lo hace soñar con que el país adopte servicios de transporte público como los de Hong Kong; además, de que haya políticas que beneficien a aquellas personas que son emprendedoras e intentan tener su propio negocio.

El costarricense Carlos Calvo Rodríguez también visita Omán debido a su trabajo en los spa de una cadena hotelera.
El costarricense Carlos Calvo Rodríguez también visita Omán debido a su trabajo en los spa de una cadena hotelera.

Cuenta que el servicio de tranvía y metro facilita el traslado. Entre tanto, todo aquel que desea tener su propio negocio, tiene la ventaja de que el propio gobierno apoya para lograrlo. “Cosa que no ocurre en Costa Rica y lo digo por experiencia propia”.

“Algo que me gusta mucho es que las personas de Hong Kong viajan mucho, conocen otros lugares, tienen posibilidad de compartir con personas de diferentes culturas y eso les abre un poco más la mente al desarrollo social en general”, expresó.

En Hong Kong viven poco más de 7 millones de personas.
En Hong Kong viven poco más de 7 millones de personas.
Datos de Hong Kong
Capital: Ciudad Victoria
Idioma: Cantonés e inglés
Población: 7,3 millones (31% más que Costa Rica)
Moneda: Dólar de Hong Kong (1 equivale a ¢72,5)
Extensión territorial: 2.754 km cuadrados (Casi 19 veces más pequeño que Costa Rica)
El Gran Buda Sentado, uno de los mayores atractivos de Hong Kong. Fotografía: Carlos Calvo Rodríguez
El Gran Buda Sentado, uno de los mayores atractivos de Hong Kong. Fotografía: Carlos Calvo Rodríguez
Distribución de países en que están costarricenses.
Distribución de países en que están costarricenses.

Los datos anteriores corresponden a los costarricenses que reportaron a la Cancillería vivir en otra nación. No necesariamente todos los que migraron están incluidos, porque el proceso es voluntario y en algunas naciones no existen consulados de Costa Rica. Los datos de Puerto Rico corresponden a antes del paso de los huracanes Irma y María, por lo que ahora la cifra puede ser menor.

Carlos Calvo Rodríguez en una visita a Maldivas.
Carlos Calvo Rodríguez en una visita a Maldivas.

Ticos lejos del hogar; otras publicaciones:

Carlos Calvo Rodríguez en las Torres Petronas, en Kuala Lumpur, capital de Malasia.
Carlos Calvo Rodríguez en las Torres Petronas, en Kuala Lumpur, capital de Malasia.
Carlos Calvo Rodríguez con el Merlion de Singapur.
Carlos Calvo Rodríguez con el Merlion de Singapur.

Esta es parte de la serie de historias sobre costarricenses que dejaron su país por diferentes circunstancias, se adaptaron a otra tierra, pero guardan el cariño por sus raíces.