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Por: Jessica Rojas Ch. 21 abril

Bien lo dijo el propio Ricardo Arjona: el disco Circo Soledad –el álbum número 16 de su carrera artística– era un regreso a los sonidos con los que nació como músico y compositor. Circo Soledad tiene el sello de Arjona por todos lados; tanto en las letras como en la música se escucha similar a sus anteriores trabajos.

Aferrado a la retórica y a las metáforas alrededor del amor y el desamor, el guatemalteco –quien recibirá el galardón a la trayectoria en los próximos premios Billboard latinos– vuelve una vez más a nutrir sus canciones de historias que van y vuelven en comparaciones lógicas e ilógicas para ilustrar su trabajo. Prueba de ello son algunas frases sueltas como "la azúcar sabe a sal, depende de quién te bese" o "gritó cuando estaba más callada".

El compositor comentó en varias entrevistas en donde presentó el nuevo material, que una mañana se levantó inspirado y que comenzó a escribir "como si se fuera a acabar el mundo". El proceso creativo que vivió lo llevó a redactar entre dos y tres canciones por día. Desde la escritura, y hasta el final de la producción del disco, Arjona se dedicó a componer letra y música y a grabar en varios países; esto provocó una variedad de sonidos y ritmos en el resultado.

'Circo Soledad' es el disco número 16 de Ricardo Arjona.
'Circo Soledad' es el disco número 16 de Ricardo Arjona.

"Jamás grabé en ningún lugar pretendiendo que ese lugar fuera el protagonista. Si esta producción me llevó a muchos países, productores, estudios y a algunos de los músicos más importantes del mundo fue por la pura necesidad de darle el color a cada canción que sentí que era el mejor y el mas cómodo. De la misma manera tocaron músicos latinoamericanos que nunca habían tenido la oportunidad de participar en un disco de estas características", dijo Arjona en un comunicado de prensa.

La canción Ella fue el sencillo punta de lanza de Circo Soledad. La pieza se tornó muy importante para el público costarricense y también para el arte nacional ya que el chapín eligió grabar el video en nuestro país y para ello contó con el trabajo de un equipo conformado 100% por costarricenses. Es una canción divertida, algo roquera en su sonido, pero sin dejar de lado el toque pop y balada que lo caracteriza.

Al escuchar las canciones más románticas, se pueden sentir matices que, perfectamente, recuerdan a discos como Si el norte fuera el sur (1996), Historias (1994) o Sin daños a terceros (1998). En la música se apoya mucho en bases de guitarras, teclados y percusión, pero para esta producción nueva, Arjona se hizo acompañar por instrumentos más sinfónicos como el violín, la viola y el violoncello, y otros menos convencionales para Ricardo como la flauta y la trompeta.

El artista no miente: algunos de los sonidos que presenta, son una especie de déjà vu de temas que fueron muy populares. En Circo Soledad dio una probada de sabor tropical y latinoamericano. Porque puedo es una pieza de estilo norteño mexicano (como Ni tú ni yo, del álbum 5. ° Piso) y en el tema Sixto Pérez también realizó un homenaje a la salsa (como lo había hecho en Galería Caribe y con algo del Historias en el enfoque de la canción).

Circo Soledad, canción que da nombre al disco, llevó a Arjona a realizar una analogía entre un circo y la sociedad. No podía faltar en su nuevo material una mención crítica y el tema lo logró. La censura va directo a los políticos, a personajes de la televisión y de la vida real. "Escribí la canción en setiembre; vos prendías la televisión y veías un debate presidencial con dos personajes que eran una cosa increíble", dijo Arjona en entrevista con la agencia AFP, haciendo referencia a Hillary Clinton y Donald Trump.

El disco se digiere fácilmente; se deja saborear en una primera repasada. Luego de la primera impresión, al escucharlo de nuevo de manera más detenida, saltan al oído estas similitudes; al final, eso era lo que Arjona quería: volver a sus raíces.