Lima, Perú

Los delegados técnicos tuvieron una semana para lograr avances. Sin embargo, se atrincheraron en sus posiciones a la espera de la etapa política que arrancó el pasado martes.
Ayer se suponía que la cumbre del clima (COP20) -que inició el 1 de diciembre en la ciudad de Lima en Perú- llegara a su fin, pero no fue así.
El viernes, la plenaria del Ad Hoc Working Group on the Durban Platform for Enhanced Action (ADP) se pasó revisando y discutiendo el borrador de acuerdo climático. Para Giovanna Valverde, negociadora tica y copresidenta de la Asociación Independiente de Latinoamérica y el Caribe (Ailac), uno de los avance del día fue lograr reducir las opciones que este presentaba en cada uno de los 34 párrafos.
“Nos estamos enfocando en que esas son las opciones y que no nos vamos a salir de eso, porque si lo hacemos será abrir una caja de Pandora para empezar de nuevo con este tipo de dinámica que definitivamente no queremos”, dijo Valverde ayer.
Sin embargo, la caja de Pandora se entreabrió. A las 2 a. m. se declaró un receso en la plenaria de ADP, para reanudar a las 10 a. m. Al ser las 3:30 a. m. apareció un nuevo borrador de acuerdo climático, cuyo objetivo era integrar aquellas posiciones comunes de cada bloque.
En este momento, la plenaria está estancada. Los países están discutiendo si aprueban o no el último borrador de acuerdo climático.
Al ser las 2:30 p. m., el presidente de la COP20 de Lima –el ministro peruano Manuel Pulgar-Vidal- manifestó que se reunirá durante 10 minutos con cada bloque negociador para lograr avances, acción que le tomará unas tres horas.
“Vamos a trabajar juntos, ese es el único camino”, dijo Pulgar-Vidal.