Sucesos

La huella imborrable de Otto, el primer huracán que cruzó Costa Rica

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El 16 de noviembre se registraron las primeras inundaciones en el Pacífico sur, provocadas por un sistema de baja presión que seis días después se convirtió en el primer huracán que azota y cruza Costa Rica de un océano a otro.

Poblados del Pacífico sur y el Caribe norte fueron los primeros en experimentar anegamientos, pero fue hasta el 24 de noviembre que la fuerza del huracán Otto se hizo sentir con todo su poder en los cantones del norte del país. Bagaces y Upala lloran hoy a las víctimas de un enorme ciclón que azotó las llanuras del norte con vientos sostenidos de 155 km/h.

Este fotoensayo refleja su poder destructivo y la unión de miles de ciudadanos, que huyeron de su fuerza y hoy intentan recuperarse.

En Palo Seco de Puerto Jiménez, Golfito, un vecino se asoma por la ventana. Son las primeras inundaciones de un sistema de baja presión. (Albert Marín)
Un sistema de baja presión que luego se convirtió en el huracán Otto, provocó las primeras inundaciones en Puerto Jiménez, Golfito. (Alonso Tenorio)
Pobladores de Tortuguero fueron evacuados en embarcaciones del servicio público de cabotaje por el río Pavones. (Alejandro Gamboa)
Erick Moreno, de la Cruz Roja, fue uno de los socorristas que se sumergió en las aguas del río Corredores en la búsqueda de personas que quisieran evacuar el poblado de Los Castaños. (Mayela López)

El río Corredores, cerca de Ciudad Neily, rebasó el conocido puente amarillo, que enlaza a los poblados de Las Pangas, Los Castaños y Pueblo Nuevo. Benedicta Bristán cruzó a pie el puente, mientras la seguía su yerno, Kendall Vargas. (Mayela López)
La ruptura de un dique inundó el camino que enlaza Las Pangas con Ciudad Neily. El exceso de lluvia afecto cultivos de arroz en el Pacífico sur. (Mayela López)
Listos para el embate, los dueños de esta vivienda en Cieneguita, Limón, recurrieron a la madera para proteger sus ventanales. (Albert Marín)
Horas antes del vendaval, los comerciantes de Upala pretendían mermar las inundaciones con sacos de arena. (Alonso Tenorio)
Desbordamiento del río Zapote en Upala. Los fuertes vientos dejaron el poblado a oscuras desde la tarde del 24 de noviembre. (Alonso Tenorio)
El desbordamiento del río Zapote provocó enormes pérdidas en el centro de Upala. (Alonso Tenorio)
Barrios como Limoncillo o Envaco, en Limón centro, se anegaron por las fuertes lluvias derivadas del ciclón. En el Caribe no hubo víctimas mortales. (Albert Marín)
En Guayabo de Bagaces la emergencia tomó a los vecinos sin servicio eléctrico. Las llanuras de la zona norte facilitaron que el agua arrasara con cultivos y fincas lecheras. (José Cordero)
Un derrumbe desde el volcán Miravalles avanzó como una avalancha de piedra y lodo hasta Guayabo de Bagaces. 4 personas murieron. (José Cordero)
Puente sobre el río Blanco, Guayabo de Bagaces, Guanacaste, un día después de la avalancha. (José Cordero)
Odilio Porras regresó este 25 de noviembre a su casa, para ver qué daños provocó la inundación en Guayabo de Bagaces. (José Cordero)
Un derrumbe desde el volcán Miravalles avanzó como una avalancha de piedra y lodo hasta Guayabo de Bagaces. 4 personas murieron. (José Cordero)
Un derrumbe desde el volcán Miravalles avanzó como una avalancha de piedra y lodo hasta Guayabo de Bagaces. 4 personas murieron. (José Cordero)
Una herida en la ladera del volcán Miravalles refleja la magnitud del deslizamiento que arrasó con una parte de Guayabo de Bagaces. (José Cordero)
Los sobrevivientes de Banasol, en Matina, regresaron a rescatar lo poco que quedó de sus casas cubiertas de lodo. (Albert Marín)
Los sobrevivientes de Banasol, en Matina, regresaron a rescatar lo poco que quedó de sus casas cubiertas de lodo. (Albert Marín)
Los sobrevivientes de Banasol, en Matina, regresaron a rescatar lo poco que quedó de sus casas cubiertas de lodo. (Albert Marín)
Superada la tormenta, los vecinos intentan reconstruir sus casas en Upala. (Alonso Tenorio)
Otto ya navegaba por aguas del Pacífico, degradado a depresión tropical, y aún provocaba inundaciones muy cerca de Santa Cecilia de Upala. (Alonso Tenorio)
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