Fernando Rodríguez, de Hacienda, consultó a Aduanas sobre desalmacenaje de cargamento de Juan Carlos Bolaños

Por: Gerardo Ruiz R. 21 noviembre
El viceministro de Hacienda, Fernando Rodríguez, participa de lleno en la negociación de un paquete de impuestos con el que el Gobierno pretende reducir el déficit fiscal, empero, los diputados cuestionan su presencia en la mesa de diálogo por sus ligámenes con el caso del cemento chino. Fotografía, José Cordero.
El viceministro de Hacienda, Fernando Rodríguez, participa de lleno en la negociación de un paquete de impuestos con el que el Gobierno pretende reducir el déficit fiscal, empero, los diputados cuestionan su presencia en la mesa de diálogo por sus ligámenes con el caso del cemento chino. Fotografía, José Cordero.

Cuatro fracciones legislativas cuestionan la presencia del viceministro de Hacienda, Fernando Rodríguez, en las negociaciones del proyecto que presentó el Ejecutivo la semana pasada para transformar el impuesto de ventas en impuesto sobre el valor agregado (IVA), con lo que se gravaría una mayor cantidad de bienes y servicios.

Los legisladores reprochan a Rodríguez haberle dicho, en el 2016, al entonces director de Aduanas, Benito Coghi, que "el big chief" (en referencia al presidente Luis Guillermo Solís) estaba a la espera de que aclarara el estado de un desembarque de 20.000 toneladas de cemento chino, del empresario Juan Carlos Bolaños de China, que tenía problemas para ingresar al país.

Tras las consultas del viceministro, el cemento fue desalmacenado mediante un procedimiento que hoy está bajo investigación judicial.

Nosotros le debemos respeto a los costarricenses. No se justifica que el Gobierno lo mantenga en su cargo". Mario Redondo, diputado de Alianza Demócrata Cristiana

Para Olivier Jiménez, subjefe de fracción del PLN, Rodríguez debe separarse de las negociaciones hasta que el informe de la Comisión Investigadora de Créditos Bancarios del Parlamento esclarezca las circunstancias en que medió el jerarca para que Aduanas aceptara favorecer a la empresa Sinocem, propiedad del importador Bolaños, quien hoy guarda tres meses de prisión preventiva.

“Consideramos que don Fernando no es en este momento el interlocutor idóneo y más calificado del Gobierno para estar coordinando acciones con nosotros. Hay que analizar esto con detenimiento. Este caso nos genera preocupación y no está totalmente aclarado. Sería importante un cambio de interlocutor”, afirmó Jiménez.

El congresista Mario Redondo, de Alianza Demócrata Cristiana (ADC), dijo que en la última reunión entre autoridades de Hacienda y diputados él estuvo a punto de abandonar la mesa de diálogo en protesta por la presencia de Fernando Rodríguez.

Redondo criticó que mientras el Poder Judicial tomó acciones contundentes contra el magistrado Celso Gamboa y contra el fiscal general, Jorge Chavarría, por sus nexos con el caso del cemento, Luis Guillermo Solís se empecine en mantener a Rodríguez en su cargo.

"Nosotros le debemos respeto a los costarricenses. No se justifica que el Gobierno lo mantenga en su cargo (...). El pueblo quiere que estas cosas no pasen desapercibidas, el Poder Judicial ha actuado, la Asamblea Legislativa está actuando y lo que no hemos visto es actuando al Poder Ejecutivo, lo cual nos decepciona muchísimo porque el país se tomó en serio el caso del cementazo", recalcó.

El diputado cartaginés adelantó que conversará con Luis Paulino Mora, viceministro de la Presidencia a cargo de las negociaciones con el Parlamento, acerca de su molestia con la presencia de Rodríguez en las conversaciones sobre el eventual aumento en los impuestos.

Aunque el jefe de fracción del Frente Amplio (FA), Francisco Camacho, dijo que hay que esperar el informe sobre las investigaciones que realizan la Fiscalía y el Parlamento, su compañera de bancada, Patricia Mora, miembro de la Comisión Investigadora de Créditos Bancarios, considera que hay hechos que comprometen a Rodríguez.

"En el caso de don Fernando le digo, con mucho dolor, que él nos aclare y que don Luis Guillermo Solís le ayude a aclararnos por qué no se cuestionó sobre unas disposiciones que, a la luz de lo que ha acontecido, nos dimos cuenta de no fueron las más acertadas".

"Voy a dejarlo a criterio de don Fernando (que se aparte de las negociaciones del plan fiscal), sé que él tiene el criterio para tomar una decisión y que la tomará para bien del país", dijo Mora en referencia a la decisión del viceministro de aceptar como válido que el diputado Víctor Morales Zapata, entonces de Acción Ciudadana (PAC), le dijera que hablaba en nombre del presidente Solís al solicitarle que hiciera consultas en Aduanas para desalmacenar la mercadería de Juan Carlos Bolaños.

Por su parte, el diputado William Alvarado, jefe de la bancada de la Unidad Social Cristiana (PUSC), dijo que el presidente Solís se ha tardado en actuar con mano dura contra Fernando Rodríguez por haberle creído a Morales Zapata su versión, sin ni siquiera consultarla con Casa Presidencial.

Ese error, según el socialcristiano, le impide a Rodríguez continuar como viceministro de Hacienda.

"El presidente Solís ha sido paños tibios en algunos de los casos. Yo no podría juzgar si (Rodríguez) tuvo que ver o no (con el escándalo del cemento), pero en su caso particular, creo que tuvo que haber conversado con el presidente antes de creer que había un interlocutor (Morales Zapata). Hubo un fallonazo. Si yo fuera el presidente yo sí le hubiera despedido a don Fernando porque debió de haber informado", enfatizó.

El caso del ‘Big Chief’

El exdirector de Aduanas Benito Coghi reveló la noche del 3 de octubre, ante la Comisión Investigadora de los Créditos Bancarios, que el viceministro Rodrígue, lo felicitó, por vía electrónica, por haber logrado el desalmacenaje del cargamento de cemento chino, en julio del 2016.

Según relató ante los diputados, Rodríguez le mencionó que había ganado puntos ante Casa Presidencial.

Un día después de esa revelación, Fernando Rodríguez hizo una conferencia de prensa para aceptar que cuando le escribió a Coghi citándole al "Big Chief" lo hizo refiriéndose a Luis Guillermo Solís, porque creyó la versión de Víctor Morales Zapata de que hablaba en representación del mandatario.

Ese mismo día, casi en paralelo con Rodríguez, Solís hizo una conferencia de prensa para rechazar que él hubiera girado instrucciones para favorecer a Juan Carlos Bolaños con el desalmacenaje rápido del cemento.

Solís dijo que su participación en el caso del cemento se limitó a dictar líneas generales para la apertura del duopolio que había en el país entre las empresas Cemex y Holcim y que, por lo tanto, nunca conoció sobre los pormenores de la importación de la materia prima a manos de Sinocem.