A seis meses de terminar mandato, Incofer corre para, al menos, publicar cartel de licitación

Por: Diego Bosque 18 octubre
Pasajeros de Heredia y Alajuela abarrotan la tarde de este lunes la estación al Atlántico en San José.
Pasajeros de Heredia y Alajuela abarrotan la tarde de este lunes la estación al Atlántico en San José.

Un tren eléctrico de pasajeros con líneas en dos sentidos, pasos a desnivel y nuevas estaciones entre San José y Cartago listos antes de mayo del 2018.

Esa era la meta que se propuso el Gobierno en el 2014, pero el plan se quedará en el papel.

Todo seguirá igual como cuando entró esta administración, con locomotoras de diésel y vagones de segunda mano comprados en España, algo muy distante de la meta incluida en elPlan Nacional de Desarrollo 2015-2018.

Para no dejar la iniciativa en el aire, el Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) corre para publicar en enero un cartel de licitación y así dar el primer paso de un largo proceso, que se concretaría en los próximos gobiernos.

Elizabeth Briceño, presidenta ejecutiva del Incofer, afirmó que afinan los detalles de la licitación y espera publicarla pronto para atraer empresas interesadas.

¿Qué participación tendría el Estado en el esquema de concesión?, ¿por cuántos años será?, ¿cuáles serían las etapas de construcción?, ¿cuál sería la tarifa? y ¿cuánto consumiría el mantenimiento? Todos estos son aspectos pendientes de resolver.

Según Briceño, en el mejor de los escenarios, la licitación podría tardar un año y la construcción tres más.

En marzo, Christian Vargas, entonces presidente ejecutivo del Incofer, indicó que empresas públicas de España, China, Suiza e Italia habían mostrado interés por construir y administrar el servicio de transporte, pero no ofreció detalles porque no había nada concreto.

¿Qué le garantiza a los ciudadanos que la próxima administración le dará continuidad al nuevo tren?

"Nada, la respuesta es nada, eso va a depender del planteamiento de gobierno de cada uno de los partidos políticos", respondió Briceño.

De acuerdo con datos del Incofer, cada día viajan en ferrocarril 21.000 personas, en promedio, a pesar de las deficiencias relacionadas con la antigüedad de las unidades, el deterioro de la vía y las incomodidades en horas pico donde los pasajeros viajan hasta en las gradas.

"¿Qué es lo que tenemos que hacer nosotros desde Incofer? Primero, la parte técnica, ser muy fuerte en el tema de convicción y, la parte política, que es lo que me toca a mí, es avanzar en la fase de licitación", agregó Briceño.

Su principal tarea en estos seis meses que le quedan a este gobierno será publicar el cartel de licitación, algo que sus dos antecesores en este administración –Guillermo Santana y Vargas– no lograron.

"Hablemos en enero, yo sé que es difícil creer (que va a tener el cartel a tiempo), yo sé que en este país las cosas son difíciles (...). Hay que ponerle ganas a esto, ya es hora de ejecutar", agregó.

El tramo entre San José y Cartago sería la primera etapa de 80 kilómetros de una moderna línea férrea para conectar ciudades de la Gran Área Metropolitana (GAM) como Alajuela, Heredia, Belén, San José y Cartago.

La inversión estimada es de $1.600 millones y para poder financiarla se acudiría al mecanismo de concesión de obra pública.

De acuerdo con estimaciones iniciales, el valor por kilómetro de una vía a nivel es de $8 millones, sube a $20 millones cuando hay un paso elevado y hasta $100 millones si incluye un túnel.

Para Federico Villalobos, economista especializado en infraestructura pública, el éxito de una licitación de este tipo depende de una buena promoción internacional en la cual se deje claro de dónde saldrá el aporte estatal y que asegura una buena estructuración financiera.

Eso sí, advirtió, hay que partir del hecho de que un servicio de tren no se puede sostener solo con la tarifa que paguen los usuarios, pues siempre es necesario un subsidio estatal para hacerlo viable.

El domingo trasanterior, en cadena nacional, el Gobierno destacó avances en la modernización del tren. Incluyó la aprobación de la ley que le permite al Incofer endeudarse para invertir en proyectos de infraestructura, la habilitación de los viajes a Alajuela –en enero de 2017– y la futura reparación de las líneas férreas hacia San Rafael de Alajuela y Paraíso de Cartago.

También mencionó la creación de una aplicación para celulares en la que los usuarios pueden informarse sobre horarios y estado del servicio, el plan de compra de ferrocarriles nuevos y la idea de concesionar el sistema eléctrico.

"Desde hace varios años hemos estado convenciéndonos de que Costa Rica no puede vivir sin un tren, no puede hacerlo porque el volumen de autos en la calle y la necesidad de descontaminar nuestro ambiente así lo demanda", expresó el presidente Luis Guillermo Solís en ese mensaje televisivo.

Según una encuesta de satisfacción de usuarios dada a conocer en abril y realizada antes de poner en operación el servicio a Alajuela, los viajeros confirmaron la necesidad de este medio de transporte, pero se quejaron por las dificultades para los adultos mayores, el mal estado de las estaciones y el calor en los vagones por falta de aire acondicionado.

Encuesta a usuarios del tren
Encuesta a usuarios del tren
Tiempo perdido

Marcela Guerrero, diputada del Partido Acción Ciudadana (PAC) y crítica del sistema de transporte público, lamentó que la Asamblea Legislativa perdiera más de dos años en aprobar la ley de fortalecimiento del Incofer. En su criterio, el tren eléctrico interurbano debería ser un proyecto país que tenga el compromiso de todos los partidos políticos.

También Miguel Carabaguíaz, expresidente del Incofer que reactivó el servicio de ferrocarril en la GAM en el 2005, coincidió en que se ha perdido tiempo valioso para sacar adelante la mejora de las vías, comprar equipos nuevos y construir un nuevo sistema ferroviario.

El exjerarca calificó como deficiente la labor de esta administración en materia de trenes.

"Las presidencias ejecutivas del Incofer en los años 2014, 2015 y 2016 fueron muy pasivas, gastaron recursos en consultorías que no se necesitaban y perdieron tiempo en la construcción de un nuevo sistema de trenes o mejoras en vías existentes", señaló Carabaguíaz.

Compra de trenes

Mientras se concreta la concesión y construcción del tren eléctrico, el Incofer planea invertir $52 millones en la compra de ocho unidades autopropulsadas diésel y con capacidad para 400 pasajeros.

Cada tren apolo costó $1 millón aproximadamente. | LA NACIÓN.
Cada tren apolo costó $1 millón aproximadamente. | LA NACIÓN.

El objetivo de esta adquisición es mejorar el servicio actual y satisfacer la demanda creciente.

Los nuevos equipos se comprarían con un crédito que tramita ante el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Si no se aprueba ese empréstito, se echaría mano de una reserva de ¢12.500 millones que realizó el Ministerio de Hacienda para el presupuesto de 2018.

Ese dinero es parte de los ¢14.000 millones que le girará el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) al Incofer, según los registros del Ministerio de Hacienda.

Los trenes que pretende comprar el Incofer el próximo año tendrían capacidad para 400 personas cada uno, aproximadamente
Los trenes que pretende comprar el Incofer el próximo año tendrían capacidad para 400 personas cada uno, aproximadamente

Los términos de referencia para la compra de los ferrocarriles fueron preparados por Óscar Brenes, jerarca del Incofer en el gobierno de Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002). El cartel de licitación se publicará a finales de octubre.

Junto a los vagones se encargarán las herramientas para su mantenimiento, repuestos y capacitaciones para los mecánicos del Instituto.

"Sobre la compra de trenes nuevos, yo pregunto: ¿Usted compraría un Ferrari para ponerlo a andar en calles de piedra o lastre? Si se hace eso definitivamente el carro se deteriora, lo mismo ocurriría con trenes nuevos en las líneas actuales", cuestionó Carabaguíaz.

La expectativa es que los primeros tres trenes estén en el país a finales del 2018.

De acuerdo con estimaciones iniciales, el valor por kilómetro de una vía a nivel es de $8 millones. Sin embargo, asciende a $20 millones cuando hay un paso elevado y hasta $100 millones si incluye un túnel.

“En este momento, se están buscando los fondos de cooperación técnica: es más o menos un 5% del valor del proyecto. Se trata de varios millones de dólares para los planos constructivos”, dijo Santana.

Según el presidente del Incofer, ya tocaron las puertas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y del Banco Mundial (BM).

Todas las entidades, afirmó Santana, vieron con buenos ojos el plan, aunque con ninguna hay algo firmado, por ahora.

El proyecto de modernización del ferrocarril pretende aumentar la mayor frecuencia de los viajes, mayor puntualidad e incluir el servicio de Internet en los vagones.

La propuesta de electrificación de los más de 100 kilómetros de vía férrea se divide en tres etapas o trayectos.

La primera va desde La Sabana, en San José, hasta Cartago y tiene previsto pasos a desnivel y un túnel a la altura del cerro Ochomogo.

Con respecto a la segunda fase, esta conectaría La Sabana con las ciudades de Heredia y Alajuela. La última es la que va de San José al cantón de Orotina, Alajuela.

¿Dónde comienza? El plan piloto será el tramo entre Heredia y Alajuela.

Esa ampliación del servicio es parte del proyecto de habilitación del ferrocarril que echó a andar el extitular del Incofer, Miguel Carabaguíaz, quien ocupó el cargo durante 12 años.

Al terminar la anterior administración, esa etapa tenía un 20% de avance. El nuevo jerarca estima que el servicio entrará en funcionamiento a mediados del 2015, con la diferencia de que ahora será eléctrico. El costo aún no está claro.

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Lo que pareciera claro es que el servicio deberá ser subvencionado por el Estado en, por lo menos, un 50%.

“Vamos a trabajar paralelamente la parte eléctrica y la adquisición del equipo. Los proveedores podrían ser de China, República Checa, Suiza o Francia. Serán licitaciones internacionales, con reglas muy claras”, aseguró Guillermo Santana.

Críticas. La propuesta del Incofer pretende solucionar algunos de los aspectos que la Contraloría General de la República criticó en un informe de noviembre.

Entre las fallas señaladas, están el incumplimiento de horarios, la irregularidad en la demanda y los costos, además de la baja ejecución de presupuesto.

“Resolver temas como la velocidad, los horarios y los costos de algunas de las rutas, solo se puede hacer empezando de nuevo. Lo que está hecho no tiene estudios. No es ninguna sorpresa que el tren que estamos administrando, en este momento, fue hecho con una planificación que no llevó mucho pensamiento”, asegura.

Miguel Carabaguíaz refutó las manifestaciones de Santana. Comentó que el Incofer sí contaba con estudios para su modernización, que si bien no contemplaban la creación de túneles, sí incluían pasos a desnivel y aprovechamiento de vías.

“Una idea así, simplemente, tardará años en concretarse. Iniciando solo por el tema de expropiación”, consideró el expresidente del Instituto.

Para Santana, la eficiencia en el funcionamiento del ferrocarril dependerá de la integración con otros medios de transporte, nuevas rutas y mejor tecnología.

Otra condición indispensable, dijo, es darle “vía libre” al tren, lo que se lograría con pasos a desnivel y creación de túneles.

Carlos Segnini, ministro de Obras Públicas y Transportes, confirmó que están a la espera de la elaboración de un estudio de factibilidad.

Aclaró, sin embargo, que lo primero es terminar el tramo entre Heredia y Alajuela.

“Los fondos para el estudio ya están y claro que tiene que ser un proyecto viable. No tiene sentido pensar en un tren moderno si hay que competir con peatones y vehículos”, comentó Segnini.

Se estima que los estudios estarán listos en el primer cuatrimestre del 2015.

infografia

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