En el 2014 llegaron al país $2.106 millones por inversión extranjera directa (IED), un 21% menos respecto al 2014.
Pese a esa disminución, sí se superó la meta de $1.900 millones prevista originalmente.
Así se desprende de los resultados de la balanza de pagos al cuarto trimestre del 2014 que publicó el Banco Central.
Es la primera vez en los últimos seis años que dicha inversión retrocede .
La IED incluye firmas nuevas, ampliación de operaciones de las firmas foráneas que funcionan en suelo tico y compras de corporaciones o propiedades.
Jorge Sequeira, director general de la Coalición Costarricense de Iniciativas para el Desarrollo (Cinde), explicó que en la baja influyeron cuatro sectores.
Una reducción de $399 millones del campo inmobiliario; de $121 millones en concesiones de obra pública, telecomunicaciones, energía y seguros; de $106 millones por turismo y $105 millones del sector comercio.

Los subsectores de concesiones de obra pública, telecomunicaciones, energía y seguros se califican entre los que ayudan a mejorar la competitividad del país.
No obstante, el alza en la inversión que se instaló en zona franca fue de $118 millones o un 22% con respecto al año 2013 y eso compensó en parte las caídas.
“Este incremento se explica principalmente por el repunte en el sector manufacturero de dispositivos médicos y otros sectores que ayudaron a contrarrestar las caídas del área electrónica e industriales de menor tecnología”, detalló Sequeira.
Llamado de atención. Para Sequeira, los resultados demuestran que la IED en zona franca continúan siendo un importante generador de empleo y un eslabón clave para el desarrollo.
Sin embargo, añadió, para que se sigan desarrollando urge la atención inmediata de temas de competitividad y clima de inversión como el costo creciente de la luz, la actualización de la normativa laboral, y una mayor y más oportuna formación del recurso humano en áreas de alta demanda técnica y profesional con dominio de segundos idiomas.
“Asimismo garantizar la seguridad jurídica del régimen y consolidarlo cada vez más es una tarea permanente para que las empresas bajo éste continúen creciendo y creando nuevos puestos de trabajo”, añadió.
Manuel Zúñiga, profesor de economía de la Universidad Nacional, coincidió con Sequeira en la necesidad de mejorar la competitividad. “Si bien la meta de IED se superó más allá de los $1.900 millones, lo cual es bueno, debe plantearse una agenda de mejoras productivas internas que soporten una meta más ambiciosa que vuelva a los $2.500 millones de años anteriores”, dijo.
El economista Hermann Hess cree que el panorama externo es difícil y afecta la inversión.
“La situación del comercio exterior es frágil y muy susceptible a lo que pase en las economías de Europa, Japón, China y EE. UU., ninguna de los cuales muestra una situación estable y más bien parece que en algunas instancias importantes se desaceleran de nuevo”, aseveró.
“Esas circunstancias desde luego afectan tanto a las exportaciones como a la IED y no parece que para este año vayan a mejorar en forma apreciable”, dijo.
