Ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro, asegura que el banco seguirá cobrando los créditos pendientes y pagando a sus acreedores.

Por: Óscar Rodríguez 26 mayo
Bancrédito deberá salir del negocio de la intermediación financiera antes del próximo 31 de diciembre, según lo acordó el Consejo de Gobierno el pasado 25 de mayo.
Bancrédito deberá salir del negocio de la intermediación financiera antes del próximo 31 de diciembre, según lo acordó el Consejo de Gobierno el pasado 25 de mayo.

El Consejo de Gobierno acordó, la noche de este 25 de mayo, cerrar la operación comercial del Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito), así lo confirmó Sergio Alfaro, ministro de la Presidencia, quien destacó que la decisión se tomó para acelerar su transformación a banco de fomento y desarrollo.

"El banco no cierra continúa operando, la gente que debe dinero tiene que seguir pagando sus cuotas y las personas que han depositado su dinero en el banco pueden tener total tranquilidad de que Bancrédito pagará a tiempo", expresó el funcionario en una breve aparición en el perfil de Facebook de Casa Presidencial.

Sin embargo, decisión implicará que la institución estatal deje de realizar intermediación financiera, es decir captar recursos del público y otorgar créditos, antes del 31 de diciembre de este año.

El acuerdo se tomó debido a que la entidad estatal afronta un deterioro financiero, que se hizo más evidente el año pasado, cuando tuvo una caída de sus ganancias, por tres créditos que afrontaron problemas de pago.

"Las decisiones se justifican en el hecho de que, de mantener el área comercial del banco, requeriría un enorme esfuerzo de parte del Gobierno en materia presupuestaria, a la vez de que se reconoce el potencial y capacidad del banco para seguir funcionando como una institución de fomento y desarrollo", afirmó Alfaro.

Sobre los trabajadores, el jerarca aseguró que se hará una movilidad laboral paulatina y, en la medida de lo necesario, de acompañamiento para la colocación de las personas en nuevos empleos.

El anuncio de estas decisiones las hizo el ministro Alfaro en una transmisión en vivo de poco más de dos minutos, por medio de la red social Facebook. Se solicitó al ministro de Comunicación Mauricio Herrera la posibilidad de conversar directamente con Alfaro para tener más detalles del proceso de transformación del banco pero indicó que el jerarca ya tenía una audiencia para la tarde y que no le era posible suspenderla.

Posteriormente se envió un comunicado de prensa donde se informó que las oficinas principales de Cartago y San José estarán abiertas durante el fin de semana, en horario regular, en caso de que los clientes quieran acercarse a aclarar dudas sobre el proceso, o a realizar operaciones ordinarias.

El comunicado de Presidencia adelantó que una comisión especial, encabezada por el presidente de la Junta Directiva del Bancrédito, será la encargada de formular y coordinar el plan de acción que requiere esta institución en el proceso de exclusión de la intermediación financiera.

Esta comisión estará conformada por el gerente del Banco Central de Costa Rica, el Comisionado del Consejo Presidencial Económico y el gerente del Banco Crédito Agrícola de Cartago, se informó desde el Gobierno.

Asimismo, el plan de acción formulado por dicha comisión debe ser enviado por la Junta Directiva del Banco Crédito Agrícola de Cartago a la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), a más tardar, el 16 de junio del 2017, detalló Casa Presidencial.

La ejecución de este plan estará a cargo de la administración de Bancrédito.

Por último, el Poder Ejecutivo solicitó a la Junta Directiva de la institución, ordenar una investigación exhaustiva e independiente que determine las causas que llevaron a la entidad a la actual situación de fragilidad financiera.

Esta tarde la sucursal de Bancrédito en Cartago reportaba poco movimiento.
Esta tarde la sucursal de Bancrédito en Cartago reportaba poco movimiento.

Bancrédito continuará su labor como banco estatal y conservará sus operaciones relacionadas con fideicomisos, recaudación de impuestos, administración de las tiendas del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), tarjetas prepagadas y servicios tecnológicos y logísticos a otras instituciones públicas y privadas, así como otros negocios, recalcó el comunicado de Gobierno.

Los resultados de esta investigación deben ser presentados en el Consejo de Gobierno en el último trimestre del 2017.

Hasta abril anterior, Bancrédito reportó un activo total por ¢755.104 millones y un pasivo total por ¢686.825 millones, según el reporte de la institución ante la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

El banco tiene un saldo de cartera de crédito buena por ¢420.927 millones e inversiones en títulos valores por ¢194.071 millones, al cierre de abril pasado.

Bancrédito fue fundado en junio de 1918 y abrió sus puestas al público el 16 de setiembre del mismo año.

Hasta abril anterior, la entidad reportó 736 empleados y 35 oficinas en el país.

Problemas.

Las operaciones que entraron en problemas, el año pasado, generaron que las estimaciones por créditos malos aumentaran significativamente.

Dicha situación provocó una ganancia de ¢282,7 millones en el 2016, es decir, caída del 81% comparado con los ¢1.457,5 millones del 2015.

En enero de este año, la entidad cerró con una pérdida de ¢591,6 millones como consecuencia del proceso concursal iniciado por Casa Blanca en la vía judicial.

La entidad estuvo a punto de caer en irregularidad financiera, en marzo anterior, pero firmó un acuerdo de último minuto con el Banco Nacional lo cual le permitió recibir ¢2.000 millones como adelanto de la recaudación del impuesto de salida.

La dificultades llevaron a la institución a encarar una reducción en las captaciones la cual fue solucionada por el Ministerio de Hacienda que inyectó ¢118.000 millones en entero y abril anterior.

Posteriormente, el Banco de Costa Rica (BCR) acordó, el 17 de mayo, retirar ¢71.000 millones invertidos en Bancrédito debido a la falta de un plan de salvamento.

El Gobierno tiene la idea de transformar a la entidad en un banco de fomento y desarrollo, razón por la cual removió a la Junta Directiva y nombró nuevos directores para encarar la transformación del banco.

Dificultad histórica.

La debacle de la institución inició con el traslado que hizo el Sistema de Banca para el Desarrollo de los recursos del Fondo de Financiamiento para el Desarrollo (Finade) al Banco de Costa Rica en el 2012.

Bancrédito manejaba ese fondo de ¢88.371 millones en un fideicomiso y de ahí obtenía ingresos por comisiones, los cuales bajaron cuando perdió la administración de estos recursos, según confirmó el presidente del Banco.

Por las ganancias que generaba el Finade, el Banco había aumentado su planilla, pero, cuando dejó de percibir los ingresos por la administración del Fondo, la redujo. Empero, pese al recorte de plazas, los gastos de personal y administración siguen constantes.

Otro factor que pesa es el deterioro en la cartera de crédito, según reflejan varios indicadores.