Por: Patricia Recio 24 mayo, 2016

Kevin García empezó a fumar cuando tenía 11 años. Confiesa que iba a la pulpería y decía que su papá le había mandado a comprar cigarros, una mentira que le servía para conseguir "cigarros sueltos" y fumar con sus compañeros de colegio.

Con 26 años y dos de haber dejado ese vicio, Kevin es uno de los pacientes más jóvenes de las Clínicas de Cesación de Tabaco de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

"Comencé a fumar a los 11 años. Al inicio era un cigarro, terminé fumando 40 cigarros diarios. Me incorporé a la clínica a los 23 y con ayuda de los doctores y compañeros dejé de fumar, cosa que pensé que nunca lo iba a lograr. Mi hijo fue en primera instancia por quien yo decidí dejar de fumar. (Cuando nació) fue en el momento que comencé a buscar ayuda, quería cambiar mi vida. Ahora que dejé de fumar puedo decir que soy más feliz", contó Kevin, vecino de Alajuela y quien asistió a la clínica del Hospital México.

Como él, otras 685 personas lograron mantener abstinencia durante un año tras acudir al programa que se brinda en 22 de los 27 hospitales del país.

De acuerdo con los datos de la institución, la cifra representa un 73% de los más de 900 fumadores que asistieron a las clínicas durante el año pasado.

La presidenta de la Caja, María del Rocío Sáenz, destacó la cifra como un logro, pues los resultados en otros países son de alrededor del 40%.

Por su parte, la especialista en neumología y coordinadora de las clínicas, Wing Ching Chan Cheng, explicó que los cursos duran alrededor de ocho semanas, en donde los asistentes reciben terapia individual, grupal y en algunos casos hasta medicamentos.

"Se necesita una decisión, una voluntad, esfuerzo y persistencia para lograr esto, siempre existe el punto de que la persona tiene miedo a dar ese paso, caer y no lograrlo y la recaída es un proceso normal como cualquier enfermedad crónica", dijo Ching.

Para asistir a las clínicas de cesación los pacientes no necesitan ser referidos por un médico, simplemente deben acercarse al hospital al que se está adscrito según la zona donde se vive y preguntar por el programa.

En las charlas semanales los asistentes aprenden no solo sobre las consecuencias del tabaco, sino que también reciben técnicas para hacer frente a la adicción como hacer ejercicios de relajación mental. Además, son valorados por nutricionistas y se les orienta sobre la importancia de tener hábitos saludables.

Cuando ingresan a las clínicas, los pacientes reciben una valoración de su función pulmonar y se les mide la cantidad de monóxido de carbono que tienen en su sangre, con el fin de que conozcan el efecto que el cigarro ha causado en su organismo.

Tras finalizar las ocho sesiones, los pacientes reciben un seguimiento durante un año con el fin de determinar los porcentajes de recaídas y abstinencia.

De acuerdo con Ching, aunque el "ideal" sería que las personas acudan a estos programas siendo tan jóvenes como Kevin, la mayoría de los asistentes rondan los 50 años.

Jornada sin tabaco. Las autoridades de la Caja también informaron que como parte de las actividades para celebrar el Día Mundial sin Tabaco, especialistas de los hospitales San Juan de Dios, México y Calderón Guardia ofrecerán consultas sobre cómo dejar de fumar e intercambiarán manzanas por cigarrillos en una feria que se llevará a cabo el próximo viernes en las oficinas centrales de la CCSS en San José.

Ese día además habrá una obra de teatro y se realizará una campaña de sensibilización en centros educativos de todo el país.