Esta fue la principal conclusión de informe elaborado por 15 naciones, entre ellos Costa Rica, que fue presentado este jueves en la ciudad de Ginebra (Suiza)

Por: Michelle Soto 14 septiembre
El Panel Mundial de Alto Nivel sobre el Agua y la Paz está integrado por representantes de 15 países: Camboya, Colombia, Costa Rica, Estonia, Francia, Ghana, Hungría, Jordania, Kazajistán, Marruecos, Omán, Senegal, Eslovenia, España y Suiza.
El Panel Mundial de Alto Nivel sobre el Agua y la Paz está integrado por representantes de 15 países: Camboya, Colombia, Costa Rica, Estonia, Francia, Ghana, Hungría, Jordania, Kazajistán, Marruecos, Omán, Senegal, Eslovenia, España y Suiza.

Ginebra, Suiza

"Si bien existen organizaciones e iniciativas que trabajan en el tema agua, estas suelen estar dispersas y fragmentadas. Por eso, en el informe proponemos crear un Observatorio Mundial del Agua y la Paz que ayude a canalizar la cooperación, sobre todo en lo referente a gestión de aguas transfronterizas".

Las palabras son de François Münger, director de la Plataforma de Ginebra para el Agua, y sintetizan una de las principales conclusiones del informe "Una cuestión de supervivencia", el cual fue elaborado por el Panel Mundial de Alto Nivel sobre el Agua y la Paz.

Este informe fue presentado el jueves en la Maison de la Paix en Ginebra (Suiza) y es el resultado de dos años de trabajo del Panel, el cual reúne a 15 naciones (entre ellas Costa Rica) para dialogar alrededor del recurso hídrico y los mecanismos políticos, económicos y científicos para prevenir los conflictos relacionados con este líquido y, más bien, convertir este tema en un instrumento para la paz.

Según el informe, en el mundo existe una tendencia creciente a convertir las fuentes de líquido e infraestructura de abastecimiento de agua en blanco de ataques durante los conflictos armados.

"Existe grupos armados que sabotean deliberadamente los canales de suministro, también toman represas y las utilizan para inundar poblados o restringen el liquido para provocar la rendición de su enemigo. Es más, las represas son usadas para refugiar a prisioneros de 'gran valor'. Además, contaminan las fuentes de agua y esto perjudica a las poblaciones civiles locales", se lee en el informe.

Para Álvaro Umaña, vicepresidente del Panel y exministro de Ambiente de Costa Rica, los conflictos armados son el caso extremo, pero existen otros roces a lo interno de los países debido a las competencias de uso. Por ejemplo, en nuestro país, suelen presentarse conflictos entre comunidades y hoteles por el suministro de agua potable.

También existen los enfrentamientos transfronterizos. "Las fronteras las pusimos nosotros, la naturaleza no las conoce", destacó Umaña en referencia a que muchos países comparten cuencas hidrográficas y su manejo puede derivar en pugnas.

"Es necesario encontrar la respuesta en una nueva manera de pensar, nuevas prácticas y nuevas instituciones en los ámbitos de la diplomacia, el derecho internacional, la gestión de datos, las finanzas, la gestión de la seguridad, la tecnología, el cambio climático y el control de la contaminación, entre otros. Creemos que gestionar el desafío mundial del agua no es una tarea cualquiera. Es un cuestión de supervivencia", destacó Danilo Türk, presidente del Panel.

Precisamente, el Observatorio que propusieron los países pretende conectar a todas las entidades –sean estas institutos de investigación, organizaciones no gubernamentales y dependencias de Naciones Unidas, entre otras– para que trabajen en el tema del recurso hídrico y así complementen esfuerzos, sobre todo en lo referido a financiamiento.

Para Pio Wennusbst, director asistente de la Agencia Suiza de Cooperación y Desarrollo, el agua puede usarse como instrumento de planificación y potenciador de desarrollo. En este sentido, representa una oportunidad para las comunidades.

De hecho, uno de los objetivos del Observatorio es compartir las experiencias exitosas de manejo de cuencas entre países para tratar de replicarlas en otras partes del mundo. En Costa Rica, por ejemplo, Wennusbst mencionó la cuenca binacional del río Sixaola como un ejemplo a replicar.