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El machismo en la cultura hispana es una de las causas

Por orgullo, hombres le huyen al examen de próstata

Actualizado el 25 de noviembre de 2013 a las 12:00 am

Prueba dura tan solo cinco segundos, es indolora y no incide en orientación sexual

45 de cada 100.000 hombres en Costa Rica padecen de cáncer de próstata

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Por orgullo, hombres le huyen al examen de próstata

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Según el Registro Nacional de Tumores, en Costa Rica, 45 de cada 100.000 hombres padecen una enfermedad que sería tratable en el 100% si se detectase tempranamente. Sin embargo, los prejuicios en torno a su método de diagnóstico alejan a muchos de ellos del consultorio del especialista.

El cáncer de próstata es hoy el segundo tumor de mayor mortalidad entre los hombres ticos, después del tumor de piel, y por sobre los de estómago, pulmón y colon.

Del tamaño de una nuez, la próstata es una glándula sexual ubicada entre la vejiga y el pene. Produce el líquido prostático, que protege y nutre los espermatozoides.

Hallar o descartar el cáncer de próstata es sencillo, pero requiere un examen de cinco segundos al que muchos hombres mayores de 40 años le huyen: el tacto rectal.

Un estudio del 2011 de la Universidad de Illinois descubrió que las actitudes machistas del latino producen aversión a la prueba.

Esas se orientan principalmente a objetar su orientación sexual y al temor de tener una erección durante el examen, lo cual sucede a veces y es normal.

Por ubicarse justo frente al recto, el tacto rectal es el examen óptimo para evaluar su estado de forma rápida y sin dolor.

Según la uróloga Gabriela Hernández, tarda más el paciente en bajarse los pantalones y acomodarse en la camilla, que el examen.

“Como un hombre no siente dolor, supone que no tiene cáncer, pero, en este tipo de cáncer, usualmente no hay primeros síntomas. La única forma de diagnosticarlo es aplicar el examen rectal y el de sangre”, explicó Hernández.

Examen sencillo. Hernández explicó que la mayoría de hombres llega al consultorio médico al sentir una molestia asociada al agrandamiento de la próstata.

Con la mano cubierta por un guante, el urólogo introduce un dedo lubricado por el orificio anal y, a través de la pared rectal, puede sentir la próstata. Cuando está sana, la próstata se siente suave, como el cartílago de la punta de la nariz; pero, al desarrollar un cáncer, esta es dura al tacto, como una piedra.

Una próstata agrandada no necesariamente significa que hay cáncer. Casi siempre, esta glándula crece de manera benigna.

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Carlos Araya es uno de los fundadores de Movember en Costa Rica. Este movimiento invita a los hombres a dejarse crecer el bigote durante el mes de noviembre, como forma de alertar a otros sobre la importancia del examen.

“El temor es parte del asunto. Hay mucha gente que tiene miedo de que le duela, pero también hay una connotación negativa que se le ha dado al tacto rectal”, comentó Araya y agregó: “Hay unos que bromean mucho de que ‘ya le gustó’, y esto es bastante alejado a la realidad”.

Aún sin tener 40 años, Araya se hizo la prueba por curiosidad. “Tarda segundos. Puede ser un poquillo incómodo, pero no es el fin del mundo”, dijo.

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