Patrimonio

El órgano tubular, rey de los instrumentos, se niega a ceder su trono

Los órganos tubulares empezaron a llegar a Costa Rica desde mediados del siglo XIX, procedentes de las casas fabricantes más prestigiosas de Europa.

El investigador Bosco Ramírez explicó que en Costa Rica “sobreviven” 19 órganos tubulares de las casas E. F. Walcker (Alemania), Pierre Schyven (Bélgica), Cavaillé-Coll (Francia) y Nuestra Señora de Begoña, (España).El primer órgano tubular se trajo para la inauguración del Teatro Nacional (1897), importado de la Casa Locatelli, de Bérgamo, Italia. El de la iglesia de La Soledad procede de la casa organera francesa Mutin Cavaillé Coll. “El dueño de esa compañía fue Charles Mutin , sucesor de Aristide Cavaillé-Coll fundador de una de las fábricas de órganos más prestigiosas del siglo XIX”, dijo Ramírez.

La Catedral Metropolitana, la basílica de los Ángeles (Cartago) el santuario nacional Santo Cristo de Esquipulas (Alajuelita), la parroquia Nuestra Señora del Carmen (San José) y la parroquia de Santo Domingo de Heredia son algunos de los templos costarricenses que atesoran algunos de estos instrumentos.

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