Patrimonio

El patrimonio industrial tico viaja sobre ruedas de carreta

Por primera vez se declara un sitio dentro de esa categoría patrimonial

Fernando Alfaro, de 84 años, trabaja desde que era niño en la fábrica de carretas que fundó su padre Eloy Alfaro  en 1923. Ahí se utlizan técnicas e instrumentos artesanales. Fue reconocida como patrimonio industrial de Costa Rica.
Fernando Alfaro, de 84 años, trabaja desde que era niño en la fábrica de carretas que fundó su padre Eloy Alfaro en 1923. Ahí se utlizan técnicas e instrumentos artesanales. Fue reconocida como patrimonio industrial de Costa Rica. Luis Navarro
Fernando Alfaro, de 84 años, trabaja desde que era niño en la fábrica de carretas que fundó su padre Eloy Alfaro en 1923. Ahí se utlizan técnicas e instrumentos artesanales. Fue reconocida como patrimonio industrial de Costa Rica. (Luis Navarro)

“La carreta puso a caminar a este país”. En una oración de ocho palabras, Uriel Alfaro resumió el aporte de este rústico vehículo de madera al transporte y al desarrollo económico de Costa Rica.

Desde que era un chiquillo de 12 años, las carretas entraron en la vida de este sarchiseño por los cinco sentidos: sus ojos se deslumbraron con los coloridos diseños; sus manos trabajaron la madera y forjaron el hierro; su nariz aspiró las partículas de polvo y sus oídos se deleitaron con el arrullador “canto”. Y hoy, a sus 74 años, él saborea el orgullo de ser parte de la fábrica de carretas que fundó su padre Eloy Lolo Alfaro en 1923 y que será declarada patrimonio industrial de Costa Rica.

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