Salud

El odio a hacer ejercicio podría tener un componente genético

El disfrute y la intensidad aplicada al ejercicio dependen en un 12% de predisposición genética, el resto es fuerza de voluntad y empeño

Hacer ejercicio  es un consejo para un corazón sano. | ARCHIVO
Hacer ejercicio es un consejo para un corazón sano. | ARCHIVO MANUEL VEGA Q.
Hacer ejercicio es un consejo para un corazón sano. | ARCHIVO (MANUEL VEGA Q. )

Si usted es de las personas que odia hacer actividad física, por más mínima que sea, es posible que sus genes tengan algo que ver. Eso sí, no les eche toda la culpa, pues los más probable es que estos genes solo sean los responsables del 12% de esta situación; el resto es falta de fuerza del voluntad y empeño.

Estas son las conclusiones de una investigación realizada por la Universidad Libre de Amsterdam, Holanda, publicadas en la revista Psychology of Sport and Exercise

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