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Mirna Román, primera médica Ngöbe

Mirna Román, primera médica Ngöbe: ‘Discriminada por indígena y mujer, pero yo no me dejé’

Actualizado el 28 de noviembre de 2013 a las 12:00 am

Joven contó sobre experiencias difíciles en su comunidad y durante el colegio

Rechazo no la intimidó y le dio fuerzas para seguir luchando

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Mirna Román, primera médica Ngöbe: ‘Discriminada por indígena y mujer, pero yo no me dejé’

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Indígena, mujer, de zona rural y pobre. Una ecuación que se muestra en contra en una sociedad en la que todavía los estereotipos se sienten.

Eso no limitó a Mirna Román, indígena ngöbe que luchó contra esos obstáculos por años y no se dejó vencer por la discriminación. Hoy, aquella niña que creció en La Casona, Coto Brus, zona sur, es la primera médica ngöbe gracias a una beca que le otorgó Cuba.

Ayer, en un chat en nacion.com, ella admitió que fue víctima de discriminación muchas veces.

“Como mujer viví la discriminación en mi comunidad, donde todavía hay mucho machismo y se decía que una mujer no podía surgir. A veces uno se ponía a pensar si era cierto, pero después uno veía que la única diferencia con los hombres es que tienen el cuerpo diferente y físicamente son más fuertes, pero nada más”, dijo la joven de 28 años.

Mirna Román visitó la sala de redacción de Grupo Nación para el   chat en nacion.com con la periodista Irene Rodríguez, ayer   por la tarde. Allí contestó  preguntas de lectores, entre ellos un indígena maleku y uno bribri.  |  MAYELA LÓPEZ
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Mirna Román visitó la sala de redacción de Grupo Nación para el chat en nacion.com con la periodista Irene Rodríguez, ayer por la tarde. Allí contestó preguntas de lectores, entre ellos un indígena maleku y uno bribri. | MAYELA LÓPEZ

Esta muchacha, la tercera de ocho hermanos y quien perdió a su padre cuando tenía cuatro años, asegura que su mamá siempre la apoyó para que siguiera adelante.

Hoy ese apoyo continúa y es su madre quien cuida de Billiam, su hijo de dos años, mientras ella asiste en los Ebáis de la zona sur.

Para Román, el machismo lo vivió en su comunidad desde niña, pero fue en el colegio cuando sintió el rechazo por su etnia.

“Había gente que pensaba que los indígenas no tenían capacidad para estudiar ni para ir a la Universidad. Con esas palabras me lo dijeron, pero yo quería seguir estudiando y yo misma me motivé a que iba a seguir. Fue muy duro, pero ya tengo mi título de doctora”.

Lo que sigue. Mirna asegura que esto es solo el comienzo.

“Por ahora estoy preparándome para equiparar mi título con el Colegio de Médicos, después quiero volver a mi pueblo para ayudarlos y combinar la medicina convencional con la medicina nuestra”.

Pero aún hay más. Ella asegura que quiere especializarse en Ginecología y Obstetricia para ayudar a las mujeres de su pueblo.

Su deseo es educarlas para llevar mejor un embarazo y en el cuidado de sus hijos.

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Para ello, utilizará los conocimientos que obtuvo en los dos años que estudió Educación en la Universidad Interamericana en Heredia (hoy Universidad Latina).

“Me va a tocar enseñarles a las personas cómo cuidar su salud, al fin y al cabo sí valió la pena estudiar Educación por un tiempo”, dijo.

En el videochat, fueron muchas las felicitaciones y más de una persona expresó los deseos de ser paciente de esta nueva profesional.

“Primero tengo que equiparar mi título”, manifestó entre risas.

Para ello, Román estará en San José esta semana, en su lucha por presentar todo lo necesario para realizar su examen ante el Colegio de Médicos.

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Irene Rodríguez S.

irodriguez@nacion.com

Periodista

Periodista en la sección Aldea Global. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre salud, periodismo médico y educación. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit.

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