Una boda que no fue, se canceló cuando el asesino Charles Manson abrió los ojos y descubrió que su prometida, 53 años menor que él, quería usurar a costas de su cuerpo una vez que muriera.

Por: Arturo Pardo V. 15 febrero, 2015

Hablar de Charles Manson y del amor en una misma frase podría resultar algo forzardo, tal vez hasta irónico.

Sin embargo, en esta coyuntura, al menos, es posible afirmar que se esfumaron las posibilidades de que contrajera nupcias con la joven Afton Elaine Burton (ahora llamada “Star”).

El autor intelectual del asesinto de la actriz Sharon Tate y cuatro personas más estaba listo para casarse a los 80 años, sin importar que la cadena perpetua con la que lo sentenciaron en 1971 lo condene a seguir en una prisión estatal de California.

A ella, una joven de 27 años oriunda de St. Louis, Misuri, que hace siete años se pasó a vivir cerca de la prisión californiana, tampoco parece importarle mucho cuánto tiempo más tendría que ir a visitar a su futuro marido a una cárcel. De todas formas, su interés principal con él parecía ser post mortem.

Así lo reportó esta semana el New York Post , medio que se enteró de los planes que tenían Burton y su amigo Craig Hammond para con el cadáver de Manson.

Los jóvenes pretendían guardar al asesino muerto en una caja de cristal y exhibirlo en público con el afán de lucrar en el futuro. La treta auguraba una inmesurable cantidad de peregrinos interesados en pagar un tiquete por verlo cristalizado en algún rincón macabro.

Manson se convertiría entonces en el Vladimir Lenin estadounidense. Sin embargo la reticencia del veterano reo a que su cuerpo sea conservado para la posteridad, es tan solo la segunda razón por la que desechó la idea de casarse con Star.

El motivo de mayor fuerza que se trajo abajo el matrimonio que no fue, es la teoría del criminal sobre su inmortalidad, explica el periodista Daniel Simone.

“Star”, la prometida de Manson, lo visitaba en la prisión estatal de California desde hace siete años.
“Star”, la prometida de Manson, lo visitaba en la prisión estatal de California desde hace siete años.

“Él asegura que nunca morirá, por lo que le parece estúpida la sola idea de imaginarse guardado en un cofre de vidrio”, comenta el reportero que develó el proyecto presupuestado por Burton y Hammond y que además asegura que el veterano prisionero aceptó haberse dado cuenta de que “lo tomaron por un tonto”.

Historia de desamor

El 7 de noviembre del año pasado, Charles Manson fue noticia una vez más, cuando él y su novia solicitaron casarse.

La licencia le fue concedida con un plazo de vigencia de 90 días o, de lo contrario, debían pedir la renovación.

Manson luego reconoció que la petición matrimonial era una pantomina, y que su finalidad era solamente una jugarreta mediática.

Burton, por el contrario, le aseguraba en una entrevista a Rolling Stone que no había más intereses que el amor y que solo faltaba que la prisión completara algunos documentos requeridos para culminar el trámite matrimonial que ocurriría, si acaso en un mes.

El permiso se venció el sábado de la semana anterior y el matrimonio no se había efectuado.

“La boda se canceló por una inesperada interrupción en la logística”, decía en un comunicado de un sitio especializado en Charles Manson, uno de los varios en el que Star y otros implicados defienden a capa y espada la inocencia de un asesino que se convirtió en una especie de profeta durante los años sesenta.

La secta que él lideraba, La Familia, vivía en el valle de San Fernando, cerca de San Francisco, donde aseguraban se salvarían del fin del mundo.

Cuatro jóvenes del grupo de seguidores lo acompañaron el 9 de agosto de 1969, en la casa número 10050 de Cielo Drive, a la vivienda del director Roman Polanski.

Bajo sus instrucciones, en el lugar cometieron los homicidios de cinco personas, entre las que figuraba la actriz embarazada Sharon Tate, quien murió a causa de 16 puñaladas, 11 de ellas en el vientre.

Para aquel momento, Manson era un viejo conocido de la Policía debido a diferentes causas, pero nunca por un asesinato. Ya entonces tenía dos matrimonios a cuestas y dos hijos, uno con cada una de sus exesposas.

Afton Elaine Burton sería la tercera mujer que contraería nupcias con el afamado homicida, hasta que entre ellos se interpuso el atraso burocrático.

Los papeles faltantes estaban a cargo de un coordinador intracarcelario encargado del matrimonio. En esta prisión, las bodas se efectúan el primer domingo del mes y pueden contar con un máximo de 10 invitados, pero el permiso a celebrarlas también está relacionado con el comportamiento del interno.

Los documentos, sin embargo, se atrasaron debido a incidentes en los que Manson se vio involucrado en los últimos tres meses: tres portaciones de arma dentro de la prisión, una amenaza a la autoridad y una negativa a dar una muestra de orina.

La filtración de los planes terminaron de socavar la tentantiva de matrimonio entre la joven fanática y su prometido e ídolo, quien no podría pedir la libertad de nuevo hasta en el año 2027.