
A partir del lunes 21 de febrero, los presos solo podrán realizar llamadas con unas nuevas tarjetas telefónicas diseñadas para uso exclusivo en los centros d e detención.
Estas tarjetas cuentan con las mismas características de las 1199 (conocidas como Viajera), excepto que no tienen código a descifrar para poder hacer la llamada.
El ICE pondrá a disposición este nuevo producto en las agencias, comisariatos de las cárceles y puntos de venta cercanos en denominaciones de ¢500, ¢1.000, ¢3.000 y $10. El reo solo levantará el auricular y deberá seguir instrucciones.
Hernando París, ministro de Justicia, dijo que se pretende impedir la comisión de estafas por parte de presos, quienes llamaban a la gente ofreciéndo premios si raspaban una tarjeta 1199 y les revelaban el código. Así, los detenidos hacían llamadas sin comprar tarjetas.