Un oficial de la Policía de Tránsito, identificado como Víctor Varela Vargas, de 45 años, denunció que fue golpeado la noche del lunes por un conductor al que horas antes le decomisó las placas del carro por no contar con el marchamo al día.
La supuesta agresión se dio en la casa del tráfico, ubicada en Cañas de Guanacaste.
Según el testimonio del ofendido, a eso de las 4 p. m. de ese día, él retiró las placas al carro que conducía un sujeto de apellido Duarte, en Las Juntas de Abangares, durante un operativo que se hacía en conjunto con la Fuerza Pública.
A las 7 p. m., Varela pasó a la delegación de Tránsito de Cañas a dejar las placas y se fue para su casa, ubicada a unos 50 metros del lugar.

Según su relato, a 10:30 p. m., tres sujetos llegaron a su vivienda. Supuestamente, uno se quedó afuera, otro en la puerta y un tercero ingresó hasta la sala de la casa con un arma de fuego en la mano.
El policía afirmó que ese hombre era el mismo a cuyo auto le quitó las placas. Según dijo, una vez en el interior de la casa, el hombre le gritó que lo mataría si no se las devolvía.
“Me sentí maniatado. No sabía qué hacer,;me apuntaba a mí y a mi esposa. En cierto momento, me abalancé sobre él y logré desarmarlo. Forcejeamos; me dio golpes; entonces, mi esposa empezó a gritar
”Ellos (los atacantes) vieron que el asunto se salió de control y optaron por salir corriendo”, narró el tráfico a La Nación.
El oficial añadió que, cuando los individuos huyeron, cerró su casa y verificó que tanto su esposa como su hijo (un niño con parálisis cerebral) estuvieran bien.
Según detalló, producto de la golpiza, perdió cinco dientes.
En la tarde de este martes, Varela se presentó a la Fiscalía de Cañas para poner la denuncia.
De acuerdo con información de la oficina de prensa del Ministerio Público, la queja fue interpuesta contra dos hombres, de apellidos Duarte y Ortega, quienes son de la zona. Este último fue detenido, según comunicó la Policía Judicial.
Una tercera persona, quien al parecer vigilaba la casa mientras se dio la golpiza, no fue reconocida por el ofendido.
Varela labora como tráfico desde hace 16 años y, actualmente, es uno de los dos policías de Abangares.
El director de la Policía de Tránsito, Mario Calderón, condenó la agresión: “Esto no se puede permitir. Si el usuario tenía alguna disconformidad por el decomiso, tenía que utilizar las medidas legales”, expresó.