
Un cirujano dentista de 33 años, identificado como Marco Vinicio Céspedes Vega murió ayer en la madrugada cuando su carro chocó contra un tren, luego de irrespetar una señal de alto.
El accidente se reportó a las 4:47 a. m., en barrio Escalante en San José, frente al restaurante Olio Pub. A esa hora el tren viajaba vacío porque se dirigía hacia Cartago a recoger pasajeros de la romería.
Según el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Céspedes invadió la línea férrea, lo cual provocó que el tren arrastrara el automóvil al menos siete metros.
Luego, el carro chocó contra un poste y giró hasta caer a unos tres metros más de distancia.
Las autoridades presumen que Céspedes no llevaba puesto el cinturón de seguridad, por lo que al chocar contra el poste, él salió expulsado y fue arrollado por el mismo automóvil.
“El hombre quedó prensado entre los restos del vehículo y fue declarado fallecido en el lugar”, afirmó el cruzrrojista Alexánder Porras.
El vehículo en el que viajaba el joven era marca Mazda BT-50, modelo 2008, color blanco. Las autoridades le dieron pérdida total.
Mario Chacón, director de la Policía de Tránsito, indicó de que las causas por las cuales Céspedes irrespetó el señalamiento vial, todavía no se conocen.
“Aún no se tiene claro si es que el chofer estaba viajando bajo efectos de alcohol, o es que se que se quedó dormido. Estamos investigando”, añadió el jerarca.
El chofer del ferrocarril no necesitó atención médica.
A Cartago. El OIJ informó de que la máquina con la que colisionó el joven dentista pertenecía a la flota de trenes destinados para colaborar en la movilización de romeros en vísperas del 2 de agosto.
En horario regular el tren no da servicio los fines de semana.
Guillermo Santana, presidente del Instituto Costarricense de Ferrocariles (Incofer), informó de que el accidente causó una interrupción de dos horas en el servicio brindado para la romería.
“Desde las cuatro de la tarde del sábado hasta las 12 del medio día de hoy (ayer), nosotros estábamos enviando un tren cada media hora. Sin embargo, por el accidente tuvimos que detener la circulación”, manifestó Santana.
Esto obligó a muchos peregrinos que esperaban el servicio del tren en Cartago, a utilizar otros medios de trasporte para regresar a sus casas.
El levantamiento de la máquina finalizó a eso de las 7:30 a. m.
Santana aprovechó para pedirle a los conductores prestar atención a las señales de tránsito y, particularmente, a las del tren para evitar accidentes.