
El supuesto descuido de un chofer de autobús provocó que este fuese colisionado por el tren ayer en la mañana, cerca de la Numar, en barrio Cuba, San José.
En el hecho resultaron heridos 24 pasajeros del bus, el cual iba con todos los asientos ocupados e, incluso, con diez personas de pie, según los mismos pasajeros.
El tren viajaba desde barrio Cuba hacia La Sabana y chocó con la parte trasera al autobús, que se trasladaba desde Tejarcillos de Alajuelita hacia San José.
Carlos Morales, paramédico de la Cruz Roja de Escazú, detalló que se atendieron a dos pacientes en estado delicado.
Además, otros seis tenían golpes en el cuerpo: cuatro adultos y dos niños, que fueron llevados a la Clínica Solón Núñez (Hatillo) y al Hospital Nacional de Niños.
Otros 16 pacientes ingresaron en categoría estable a la Clínica Moreno Cañas (barrio Cuba) para ser valorados. Al sitio del accidente llegaron varias ambulancias para realizar los traslados.
Gritos al conductor. Miguel Zúñiga, un pasajero del bus, aseguró a La Nación que él estaba ubicado en el centro del vehículo cuando recibieron el impacto del tren.
“Le gritamos al chofer que se detuviera, pero hizo caso omiso. Escuchamos la pitoreta del tren muy fuerte, y la gente, desesperada, trató de quitarse cuando el tren iba a impactar el bus, pero no hubo tiempo de nada”, manifestó.
Esteban Chavarría, oficial de la Policía de Tránsito, afirmó que hubo un irrespeto a la demarcación, a pesar del sonido del tren.
“Ya se sabe que tenemos que estar atentos al pito del tren. Cuando se llega a cualquier intersección del tren, hay que parar totalmente el vehículo para hacer el alto porque el tren tiene libre vía”, puntualizó Chavarría.
El autobús, placas SJB-6242, pertenece a la empresa Transportes Doscientos Cinco S. A. El vehículo es de marca Mercedes Benz, modelo 1997 y tiene la revisión técnica vehicular (Riteve) vigente hasta el próximo 1.° de febrero.
Wálter Calvo, jefe Operación de la empresa de buses, aseguró que, aunque en ese sitio hay que respetar el alto, no hay señales preventivas para los conductores.
Calvo explicó que el sol de la mañana creó un reflejo para el chofer del bus, pues “le dio en la cara” cuando pasó por la zona. Asimismo, añadió que el tren es de color “amarillo crema”.
“Es lamentable. Como usted ve, aquí no hay luces, la señal del ferrocarril está deteriorada. No hay semáforos ni agujas, todo esto previene. Tenemos que hacer el alto, pero guardemos las condiciones para que no ocurran accidentes”, dijo.