Los casos de niños heridos durante balaceras vienen en aumento, según datos del Hospital Nacional de Niños.
Mientras en el 2003 allí atendieron a dos menores, seis años después fueron nueve, precisó el director de ese centro médico, Rodolfo Hernández.
En la mayoría de los casos –manifestó–, se trata de pequeños con severas lesiones y casi todos deben ser atendidos durante semanas y meses.
En lo que va de este año, han recibido a tres niños baleados.
El caso más reciente ocurrió antenoche en Limón donde un niño de nueve años fue alcanzado por dos balas perdidas.
“Se debe hacer algo, no se puede seguir con esta violencia, es urgente”, declaró Hernández quien abogó por “más tolerancia” y amor en los hogares.
Entre el 2003 y este año, el Nacional de Niños ha atendido a 52 menores heridos de bala.
Muchos de los casos están relacionados con balaceras que se registraron entre pandilleros, según informes policiales.
Hay también pequeños que resultaron lesionados al dispararse un arma que salió de pronto a relucir, durante una discusión entre sus padres.