La cuenta regresiva para el piloto Christian Massey terminará el próximo sábado 6 de enero del 2018 cuando tome la partida en la primera etapa de la edición 40 del Rally Dakar.
“Tengo muy puestos los pies sobre la tierra, mi objetivo es terminar el rali. Mi intención es estar en el 50% que terminan el Dakar cada año de acuerdo con las estadísticas. Es por eso que tengo muy claro qué es lo que debo hacer y cómo correr cada una de las etapas. Debo ir asimilando cada día para aprender y tratar de no cometer errores que me perjudiquen”, explicó Massey.
Atrás quedaron tres arduos años de preparación para la competencia más extrema del planeta. Lo aprendido en las dunas de Argentina y Marruecos, así como los conocimientos de navegación serán puestos a prueba y no habrá espacio para los errores.
Christian, quien partirá este domingo 31 de diciembre para integrarse al Team Mazzucco en Lima, Perú, tendrá una semana para realizar los ajustes de su cuadra y todo el papeleo pertinente antes de emprender la travesía de casi 10.000 kilómetros, divididos en 14 jornadas a través de Perú, Bolivia y Argentina.
Con el argentino Daniel Mazzucco como su mentor en esta aventura, desde que decidió tomar parte en la prestigiosa competencia, el tico espera estar listo para asumir el reto y que la preparación durante todo este tiempo haya sido la adecuada.
El máster en Administración de Empresas tiene claro que será uno de los novatos del Dakar, por lo que su objetivo inmediato es terminar la prueba, más allá de pretender estar en las primeras posiciones o intentar salir con la victoria en su primera incursión. La seguridad y la constancia serán los puntos a tomar en cuenta en el periplo que pronto iniciará.
Junto a los restantes 514 pilotos en las categorías de motocicletas, cuadraciclos, vehículos y automóviles, Christian tendrá su primer desafío el 6 de enero cuando se inaugure el rali con la fracción entre Lima y Pisco para un total de 272 kilómetros. En nuestro país sería como partir de Curridabat en San José y concluir en Bagaces, Guanacaste.
“Para mí es una gran satisfacción, una gran emoción, tanto en lo personal como en lo deportivo. Es la conclusión de tres años de una preparación muy meticulosa. Solo estar en el podio de salida es un sueño cumplido. La primera etapa realmente es corta, pero debemos tener mucha calma, no podemos dejar que la ansiedad y la presión nos gane”, comentó Massey.
Confianza y regularidad. El nacional insiste en que lo importante es disfrutar de la competencia, asimilar el debut y evitar que los nervios le jueguen una mala pasada, pues tiene claro que en muchas ocasiones esa ansiedad lleva a los pilotos a cometer errores en los primeros días, que suelen ser muy caros.
Un buen arranque no solo le daría confianza a Massey en la carrera, sino que también le permitiría poner en práctica la estrategia que ha venido planeando desde que fue aceptado en el Dakar.
“Es claro que debo ir etapa por etapa, como dije, aprender cada día. En mi caso mi rali más extenso fue en Marruecos cuando competí por siete días. Ahora es el doble, por lo que debo conservar las energías y la máquina, porque no sé cómo reaccionará mi cuerpo al pasar esa frontera. Mi intención es ser constante en toda la carrera, no tener picos de ir un día muy rápido y otro muy lento. Creo que allí estará la clave del éxito en el Dakar”, indicó Massey.
El reloj le va ganando al tiempo. Christian Massey primero compartirá el fin de año con su familia en Perú y posteriormente afrontará el rali con el cual soñó desde su adolescencia.
“Sinceramente en estos días estoy alistando todas las cosas para el viaje y de un momento a otro caigo en la realidad que voy a competir en el Dakar, y se me eriza la piel. Gracias a Dios culminamos el proceso con éxito y ahora viene enfrentar la carrera. Es un sentimiento indescriptible, será una experiencia inolvidable, pero debemos estar preparados para todo”, puntualizó Massey.

Fuente: investigación propia.
