
Obtener una rendición pública de cuentas del ICE no es tarea fácil y lo saben muy bien los periodistas y hasta nuestros diputados. No obstante, nuestra ciudadanía merece tenerla por derecho constitucional aunque se deba insistir en su solicitud hasta el cansancio. Las respuestas a la petición pública ( La Nación , Foro , 08/mayo/08) de “ El ICE nos debe disculpas ” (ante la actual crisis eléctrica) fueron dos. Bajo él titulo “ El ICE sabe lo que quiere ” ( La Nación , Foro , 28/mayo/08) don Elberth Durán en su calidad de periodista y vocero oficial del ICE, nos deleitó con una panorámica filosófica sobre los objetivos del nuevo ICE, minimizando a quienes “siempre pretenden cobrarle cuentas”.
La respuesta del Ing. Mayid Halabí fue: “Son otros los que deben disculpas” ( La Nación , Foro , 24/mayo/08), implicando directamente a los anteriores Gobiernos, y respondiendo en su calidad de presidente del Siice, no como miembro del consejo directivo de la institución durante los últimos seis años. Ante la urgencia de una respuesta más satisfactoria y convincente, recurrí al estudio del plan de expansión de la generación eléctrica elaborado por el mismo ICE y publicado en su pagina web.
Atraso del proyecto “Garabito”. En la introducción al proyecto de la expansión de su generación eléctrica o PEG se concluye: “En el corto plazo se mantiene una condición crítica del sistema, provocada por el atraso del proyecto térmico Garabito.
El presente PEG incorpora el Plan de Contingencia elaborado y ejecutado para mitigar este atraso” . Recordemos que los atrasos en dicho proyecto se deben primero a la decisión política para marginar a la empresa española primera adjudicataria por su cuestionamiento en el pago de dádivas en el proyecto de construcción subterránea de la red eléctrica de San José Centro, y en segundo lugar, por la negativa del ICE para renegociar una actualización de precios con la segunda adjudicataria, una reconocida empresa japonesa.
En ninguna parte del PEG se le atribuye atraso alguno a los planes de expansión de la generación eléctrica por falta de financiamientos o restricciones de políticas económicas del gobierno central. Ambas decisiones, sin prever las costosas consecuencias que ahora todos pagamos, fueron tomadas por un consejo directivo del ICE, del cual el Ing. Halabí sigue siendo miembro.
La insaciable sed de Garabito. El proyecto de generación térmica de Garabito (200 MW) sigue siendo de gran importancia dentro del PEG y se está adjudicando nuevamente a un consorcio europeo, cuyos motores funcionaran con “búnker” (un residuo de bajo costo que se obtiene del proceso de refinación del petróleo), en una zona del Pacífico central, adonde habrá que llevar en camiones cisternas ese hidrocarburo.
Su bombeo es imposible desde Moín, dada la alta viscosidad del producto, la cual solo se reduce mediante un calentamiento de la tubería que lo transporta . Eso implica nada menos que un tren de camiones cisterna, en permanente movimiento desde Moín hasta Garabito, durante los meses de verano en los cuales los motores trabajarían a plena máquina, con las inherentes consecuencias de un alto costo de transporte y mayor saturación de las agotadas vías terrestres.
Con el atraso de varios años en la construcción de la hidroeléctrica Pirrís, con la entrada de más generadoras térmicas de alto costo de producción, con las limitaciones de generación privada por los topes en la ley 7200, con los vacíos legales en los mecanismos de concesión de aguas, no alberguemos la menor duda de que seguiremos sufriendo de alzas en tarifas eléctricas y de un déficit permanente en generación eléctrica. Tal parece por ahora que la responsabilidad de una solución integral no es tarea que desvele al actual Gobierno, menos al ICE, cuyo objetivo por ley no va mas allá que el de “garantizar un adecuado equilibrio entre la oferta y la demanda eléctricas” tal y como se consigna en el mismo PEG.