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Latinobarómetro 2013: fuerte caída del apoyo a la democracia en Costa Rica

Actualizado el 10 de noviembre de 2013 a las 12:05 am

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Latinobarómetro 2013: fuerte caída del apoyo a la democracia en Costa Rica

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“Escúchame” es el título que encabeza el reciente informe de Latinobarómetro (institución de cuyo Consejo Asesor Internacional soy miembro), correspondiente a los años 2012 y 2013, presentado en Santiago de Chile el pasado 1 de noviembre. Para Marta Lagos, su directora, “la ciudadanía en América Latina está gritando fuerte ‘escúchame’por cualquier medio, porque qué duda cabe que el sistema político no parece escuchar” y, yo añado, ni tampoco representar adecuadamente.

Como veremos a continuación, los resultados de este año traen pocas buenas noticias para Costa Rica y su Gobierno.

El apoyo a la democracia (nivel regional) cae 2 puntos respecto del 2011 (fecha de la última medición, ya que no hubo informe 2012), de 58% a 56%. Venezuela (87%), Argentina (73%) y Uruguay (71%) encabezan el listado. Costa Rica (53%) sigue ocupando el primer lugar en América Central, pero ha quedado relegada al noveno puesto en Latinoamérica. Honduras (44%), Guatemala (41%) y México (37%) ocupan los tres últimos lugares.

La satisfacción con la democracia se mantiene en el mismo nivel del año 2011: 39% es el promedio regional. Uruguay (82%), Ecuador (59%) y Nicaragua (52%) lideran la tabla. Por su parte, Perú (25%), México (21%) y Honduras (18%) tienen los niveles de satisfacción más bajos. Costa Rica, con 35% –cae 9 puntos desde el 2011–, se ubica en undécimo lugar en la región y quinto en América Central.

Concentración de la riqueza y del poder político: Los bajos niveles de satisfacción con la democracia tienen su origen en dos problemas centrales. Uno: únicamente el 25% (promedio regional) considera que la distribución de la riqueza es justa. Tres países del ALBA, Ecuador (58%), Venezuela (43%) y Nicaragua (41%), ocupan los primeros lugares, seguidos por Panamá y Uruguay (35%). Costa Rica (15%), Colombia (14%), Honduras (12%) y Chile y Paraguay (10%) se ubican en las últimas cinco posiciones. Dos: solo el 28% (promedio regional) considera que se gobierna para el bien de todo el pueblo. El país mejor posicionado es Ecuador (62%), seguido de Uruguay (49%) y Nicaragua (47%). En los últimos lugares se encuentran Costa Rica (17%), Honduras (9%) y Paraguay (8%).

Satisfacción de vida e imagen de progreso: No obstante la desaceleración económica que experimenta la región, los latinoamericanos se sienten bastante satisfechos con sus vidas: 77% es el promedio regional (5 puntos por encima de la medición del 2011). Panamá, Costa Rica y República Dominicana (89%, 88% y 87%, respectivamente) encabezan la lista. La desaceleración tampoco ha hecho mella en la imagen de progreso del país que, si bien es baja (37%, promedio regional), registra un aumento de 2% respecto del 2011. Mientras Ecuador y Panamá ocupan los dos primeros lugares (77% y 69%, respectivamente), Costa Rica (15%) y Honduras (apenas 6%) se ubican en las dos últimas posiciones.

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Confianza en el presidente y en el Gobierno: República Dominicana (73%), Ecuador (71%) y Uruguay (65%) ocupan los tres primeros lugares. En el otro extremo, Perú (33%), Costa Rica (26%) y Honduras (20%) se ubican en las tres últimas posiciones. Los guarismos en materia de confianza en el Gobierno son similares. Mientras Ecuador (65%), República Dominicana (57%) y Uruguay (56%) cuentan con los niveles más altos, Perú, Costa Rica y Honduras (24%, 22% y 20%, respectivamente) se ubican en los tres últimos lugares. En materia de aprobación de la gestión de gobierno, República Dominicana (74%) ocupa la primera posición, mientras Costa Rica (tan solo 20%) –la media regional es de 49%– ocupa el último lugar.

Los principales problemas: El problema más grave de la región es la delincuencia (24%), seguido del desempleo (16%) y la corrupción (6%). Venezuela ocupa el primer lugar (47%) de entre los países que consideran a la delincuencia como el principal problema. Costa Rica, que ocupaba el tercer lugar más alto en la medición del 2011 (45%), se ubica ahora (3%) en el segundo lugar más bajo de la tabla. El problema más importante en Costa Rica es la corrupción (20%).

Mi opinión. Si bien el apoyo a la democracia a nivel regional se ha mantenido moderadamente alto (por encima de 55%), los niveles de satisfacción, aunque similares a los del 2011, siguen siendo bajos (inferiores a 40%). La desaceleración económica pareciera no haber impactado aún respecto de variables claves, pero seguramente lo hará, de no mejorar pronto la situación económica regional.

De ahí, la importancia de no pecar de autocomplacientes. Las manifestaciones ciudadanas que vienen teniendo lugar en varios países de la región son evidencia de que los latinoamericanos, pese a importantes avances registrados en los últimos años (sobre todo en materia de reducción de la pobreza, y la permanencia de un clima de moderado optimismo), están exigiendo más de sus democracias, de sus instituciones y de sus Gobiernos. Es el “descontento del progreso”, caracterizado por una revolución de expectativas ciudadanas que demanda más y mejor democracia; instituciones modernas, legítimas, eficaces y transparentes; rendición de cuentas; partidos y Parlamentos que representen mejor sus intereses; reducción de la desigualdad, de la corrupción y del crimen, todo ello unido a servicios públicos de calidad, particularmente en materia de educación, salud, transporte y seguridad.

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Esta “nueva ciudadanía” es cada vez más consciente de sus derechos sociales y está dispuesta a exigirlos por distintas vías y no solo a través de los mecanismos tradicionales de representación. En otras palabras, los latinoamericanos desean seguir viviendo en democracia, pero en una democracia de mejor calidad.

Párrafo aparte merece la situación de Costa Rica, país que tiene el triste privilegio de ser el que ha sufrido la mayor caída en el apoyo a la democracia, habiendo perdido 27 puntos entre 1996 y el 2013. A ello hay que añadirle una importante disminución de los niveles de satisfacción con la democracia, un aumento del apoyo a opciones autoritarias en ciertas circunstancias (pasó del 7% en 1996 al 17% en el 2013), un proceso de fuerte descapitalización política (baja confianza y legitimidad de las principales instituciones y aumento del cinismo político), sensible deterioro de la confianza y apoyo al Gobierno (ubicándolo entre los últimos lugares a nivel regional), pesimismo sobre la situación económica actual y futura del país, y la identificación de la corrupción como el principal problema del país.

De las pocas buenas noticias que surgen del Latinobarómetro 2013 me gustaría destacar las dos siguientes: 1) el avance importante que el gobierno de la presidenta Chinchilla ha logrado en materia de percepción ciudadana sobre el tema de la seguridad; y 2) Costa Rica, pese a todos estos datos negativos, ocupa el segundo lugar a nivel latinoamericano en materia de satisfacción con la vida. Pareciera, pues, que nada ni nadie (hasta ahora…) le quita al tico su felicidad y sentirse “pura vida”.

Daniel Zovatto, director regional de IDEA Internacional para América Latina y el Caribe.

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