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Investigaciones biomédicas: tareas pendientes

Actualizado el 05 de mayo de 2014 a las 12:00 am

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El Poder Ejecutivo promulgó, el 22 de abril, luego de 4 años de espera en la Asamblea Legislativa, la Ley Reguladora de la Investigación Biomédica. Esta fue aprobada por mayoría calificada de los diputados de la Asamblea Legislativa el día 7 de abril, luego de que la Sala IV confirmó la constitucionalidad de todas sus disposiciones.

Existe un importante y oportuno consenso a nivel nacional sobre la importancia de la investigación científica y la necesidad de promover el acceso a los beneficios que aporta la investigación a toda la población.

El programa de gobierno de don Luis Guillermo Solís propone dentro de sus metas el “fortalecer la investigación en salud y en particular en la biotecnología, la bioinformática y la producción de medicamentos” .

Investigadores de los sectores público y privado, se han pronunciado reiteradamente sobre la necesidad de que la Ley fuera promulgada. Lo anterior con la finalidad de que se pudieran reiniciar las investigaciones científicas que fueron suspendidas en el 2010, a raíz de la anulación del reglamento que, hasta ese momento, las regulaba.

Ciencia reconocida. La aprobación de esta legislación representa un avance significativo en el establecimiento de marcos regulatorios que promueven el acceso de la población a nuevas formas de prevenir y tratar sus problemas de salud. Asimismo, otorga la oportunidad de estudiar a fondo los padecimientos propios de nuestro país y la eficacia de los tratamientos disponibles en nuestra población.

La aprobación significa, además, un paso importante en el apoyo que el Estado debe brindar al desarrollo científico, al desarrollo profesional de los investigadores, a la generación de empleo de alta calidad y a la promoción de inversión nacional y extranjera en materia de investigación y desarrollo. La promoción de esta actividad constituye el nuevo paso que Costa Rica debe dar en forma decidida para sacar provecho a la inversión que hace nuestro país en la capacitación técnica y profesional de su población.

Implica, además, un reconocimiento a la investigación científica costarricense que, apegada a los más altos estándares éticos y científicos, se ha realizado en Costa Rica durante los últimos 20 años por investigadores reconocidos tanto del sector público como del sector privado.

Estos estudios (patrocinadas por institutos de investigación de reconocido prestigio a nivel internacional por universidades de renombre y por las más reconocidas casas farmacéuticas) ayudaron a mejorar significativamente el tratamiento de enfermedades como el VIH, el asma, la hipertensión arterial, la diabetes, el cáncer, la leucemia infantil, etc.

Ejecución. No obstante, la tarea que queda por delante no es fácil. La suspensión total de nuevas investigaciones durante los últimos 4 años generó el “desmantelamiento” del sector investigador en materia de investigación clínica (cierre de institutos de investigación; despido de empleados altamente calificados, salida del país de investigadores de renombre, etc.) y la suspensión total de nuevas inversiones en esta materia. Para recuperar el retroceso sufrido durante los últimos años, se requiere unir y coordinar esfuerzos entre todos los sectores.

Resulta alentador que el programa del nuevo gobierno tenga como una de sus prioridades en materia de salud, la promoción de la investigación científica. Es alentador, también, que la nueva legislación promueva la investigación, fortalezca los órganos de control y fiscalización, y dé acceso a fondos (provenientes de las propias investigaciones y no de los contribuyentes) para fiscalizar y garantizar el estricto apego de las investigaciones a la legislación promulgada.

Sin embargo, poco podrá avanzarse si el Poder Ejecutivo no responde con eficiencia y responsabilidad y acata en forma inmediata lo dispuesto por la Asamblea Legislativa y la Sala Constitucional: poner en ejecución la ley y promover eficientemente el desarrollo científico de manera que se logre el objetivo esencial de mejorar la calidad de vida de los costarricenses y el desarrollo científico dentro del marco de los altos estándares éticos que exige la ley.

Esperamos que el nuevo Gobierno responda a este reto que tanto beneficio puede traer al país.

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