Foros

Derrotar la cultura del desacuerdo

Siete aspirantes a la presidencia del Ecuador sumaron un 43,3% de los sufragios en las elecciones de febrero pasado, según el Consejo Nacional Electoral de ese país. Ni esos siete sumados, le llegaron al 56,7% obtenido por Rafael Correa. Más que una manifestación del carisma del ganador, el resultado me habla de una terrible oposición, desarticulada y débil, que ha facilitado el ascenso inalterable del oficialismo.

Oposiciones laxas. Los partidos políticos de América Latina han desaprovechado el increíble recurso democrático de hacer una oposición constructiva.

Con contadas excepciones, nuestras bancadas legislativas se han enfrascado en lo que llamo “la oposición del espectáculo”: captar la atención de los medios con aspavientos folclóricos, invertir tiempo en ventilar “trapos sucios” de los otros opositores, criticar y destruir cualquier iniciativa del Gobierno, buena o mala, o hacer acuerdos que responden a intereses partidistas o personalistas, y no a los de la mayoría.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌