Opinión

Alberto Cañas, un hombre múltiple

Actualizado el 26 de junio de 2014 a las 12:00 am

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Alberto Cañas, un hombre múltiple

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Alberto Cañas posiblemente sea el costarricense que más posiciones ha ocupado, atendiéndolas todas con sabiduría y honestidad.

Alberto ha sido ministro de Cultura, diputado y presidente de la Asamblea Legislativa, embajador en Naciones Unidas, escritor, periodista, dramaturgo, profesor universitario, directivo del Seguro Social y abogado. También era una autoridad en música, literatura y cine, y, hablando con él, le quedaba a uno la impresión de que se había leído todos los libros del mundo.

Asimismo, estuvo al lado de Figueres, en la revolución del 48, ocupando posiciones importantes durante el período de la Junta fundadora de la Segunda República.

Alguna gente creía que era muy bravo, pero no es cierto. Lo que pasaba es que hablaba muy fuerte y defendía con vehemencia sus opiniones.

Un privilegio. Tuve el privilegio de conocerlo hace más de treinta años, y era costumbre suya reunirse los lunes por las noches en su casa, con un grupo de amigos y amigas, para ver alguna película vieja y, luego, comentarla al amparo de una taza de café. Ahí vimos la versión muda de la película Ben-Hur, por Ramón Novarro, las películas de Greta Garbo, Jeanette Mcdonald, Errol Flynn, Laurel y Hardy, Humphrey Bogart y tantas otras de las mejores que se han filmado.

Recordemos también los títulos de algunos de sus libros: Los molinos de Dios , 80 años no es nada , que viene siendo una autobiografía, La soda y el F.C. , Una casa en el barrio del Carmen , Los cuentos del gallo pelón y muchos otros.

Para el teatro escribió las siguientes obras: El luto robado , La Segua , El héroe , Operación TNT y también llevó al escenario el viejo cuento de Uvieta .

Cuando lo nombraron ministro de Cultura, creó la Compañía Nacional de Teatro para llevar a todos los cantones las mejores obras del escenario español.

Ignoro por qué, en una Administración posterior, esta compañía fue eliminada.

Cuando lo nombraron presidente de la Asamblea Legislativa, por su cuenta y riesgo, bajó de la galería de los expresidentes de la República el retrato de Federico Tinoco, por ser este presidente el producto de un golpe de Estado.

Muchas cosas más. Muchas cosas más se podrían contar de Beto Cañas, pero, para no hacer esto muy largo y en vista de su gran afición por toda clase de música, vamos a despedirlo con una canción de Carlos Gardel: “Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando…”.

Adiós, Alberto, y que Dios te acompañe.

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