Editorial

Peligrosa violación de la libre expresión

El Ministerio Público y el OIJ rastrearon las llamadas de periodistas del ‘Diario Extra’ para identificar a las fuentes de informaciones publicadas por ese medio

El Ministerio Público y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) rastrearon las llamadas de periodistas del Diario Extra con el propósito de identificar a las fuentes de informaciones publicadas por ese periódico sobre un secuestro ocurrido en San José. Diez meses de monitoreo pusieron en manos de las autoridades una lista de contactos entre los periodistas del medio y gran número de personas de toda condición.

El hecho es inusitado y causa grave preocupación por la evidente lesión infligida a la libertad de expresión. Ese derecho humano fundamental protege la facultad de recibir y difundir informaciones, ideas y opiniones, pero también la de investigarlas y, con ese propósito, incluye principios destinados a cimentar el derecho del informador a mantener reserva sobre sus fuentes.

Sin la garantía de esa reserva, al periodismo le sería muy difícil investigar informaciones de interés público para darlas a conocer a la ciudadanía. La actuación de las autoridades en este caso vulnera la libertad de expresión en sus tres vertientes: la difusión, recepción e investigación de informaciones, ideas y opiniones. En ese tanto, no solo lesiona derechos de los periodistas, sino también de todos los costarricenses.

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