Columnistas

Una salida a las pensiones del Poder Judicial

Armando González
Armando González

La huelga de empleados judiciales exige reformar el régimen de pensiones de la Corte según el proyecto de ley planteado por sus futuros beneficiarios. No importan las advertencias actuariales sobre las debilidades del fondo y la imposibilidad de preservar sus privilegios. La pensión “justa” exigida mediante pancartas es, en realidad, un privilegio para disfrute exclusivo de los empleados judiciales.

La huelga no es contra el patrono. Pretende presionar a la Asamblea Legislativa para que haga caso omiso de la técnica y vote según el capricho de los participantes en el movimiento. Quizá convenga complacerlos, con algunas previsiones para impedir daños a terceros.

En primer lugar, la reforma debe excluir, definitivamente, la posibilidad de cargarle al presupuesto nacional un solo céntimo si el sistema falla en el futuro. Los afiliados del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) no pueden aspirar a más y es de elemental justicia nivelar la cancha.

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