Opinión

Polígono

Mapas ‘wash and wear’

Actualizado el 23 de marzo de 2014 a las 12:00 am

Opinión

Mapas ‘wash and wear’

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Puede que en estos momentos, Garibaldi, aquel gaucho separatista y republicano que regresó desde Sudamérica para terminar convertido en unificador monárquico de Italia, sienta trepidar su tumba si es que esta existe todavía. El mismo día del discutido referéndum de Crimea, en el Véneto (Venecia y región circundante) se iniciaba un referéndum preliminar, que se prolongaría a lo largo de cinco días, para determinar si la mayoría de los ciudadanos de esa región –así se esperaba que ocurriera– quiere que el Véneto se independice de la República de Italia. El resultado de la consulta no es vinculante, pero, ya se sabe, así comienzan los bailes. La prensa occidental, con su mirada un tanto eslavofóbica fija en la península rusa del mar Negro, prácticamente ignoró –por lo menos, hasta el momento en que se redacta esta columna– lo que podría ser el primer paso hacia un dramático divorcio en el Adriático.

Viejas lecturas sobre la historia de los godos que se contaba ya en los tiempos de Alfonso X nos recuerdan que el último reducto ostrogodo de Italia fue precisamente el Véneto, lo cual nos lleva también a pensar en el origen visigodo de Godalania –esto es, Cataluña– y a ver cómo a los aprendices de brujo del siglo XXI, salidos a apostar a los nuevos separatismos de oportunidad, los peces les van saltando fuera de la pecera. ¡Con cuánto entusiasmo Alemania y el mismo Vaticano metieron baza en el destace de Yugoslavia, olvidando que hace menos de siglo y medio Alemania e Italia aún eran una colección de reinos y principados que nadie quería aprenderse de memoria!

Se confirma, así, que a los políticos la historia les enseña solo a garrotazos, y ahí tenemos los resultados: este año vienen consultas similares en Escocia y Cataluña. La epidemia podría volverse imparable y quién quita un quite y un día de estos despierta el fantasma de Luis, el rey loco de Baviera, constructor del castillo de La Cenicienta . En suma, sería beneficioso para la salud de Europa y del mundo que los europeos cuerdos comenzaran a repartir entre sus líderes las camisas de fuerza que se negaron a utilizar entre 1933 y 1945.

PUBLICIDAD

El humorismo, tenemos que admitirlo, no debería aplicarse a este tema. Sin embargo, bien podría ser útil enumerar las ventajas de la posible fragmentación futura de Europa. Por ejemplo, los fabricantes de rompecabezas ya pueden comenzar a fabricar mapas armables y desarmables con piezas de tipo lego, y las cancillerías de las banana republics podrían descerebrarse nombrando embajadores y abriendo consulados en una gran diversidad de Estados resurrectos con nombres reciclables.

  • Comparta este artículo
Opinión

Mapas ‘wash and wear’

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Fernando Durán Ayanegui

Doctor en Química de la Universidad de Lovaina. Realizó otros estudios en Holanda en la universidad de Lovaina, Bélgica y Harvard. En Costa Rica se dedicó a trabajar en la política académica y llegó a ocupar el cargo de rector (1981).

Ver comentarios
Regresar a la nota