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Tribuna del Idioma

Actualizado el 09 de mayo de 2004 a las 12:00 am

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En pro de una equidad de género

Fernando Diez Losada

fdiez@nacion.com

Desde luego, con el vocablo género , no estoy refiriéndome aquí a ese eufemismo mojigato con que tratan de designar hoy en día el sexo biológico [por ejemplo: una razonable "violencia de sexo" sustituida muy a menudo por una pudorosa "violencia de género", cual si un sustantivo masculino hubiera agredido alevosamente a un adjetivo femenino]. En realidad estoy aludiendo al derecho que tiene el redactor de rechazar la función bigenérica tradicional de los nombres masculinos [cuando digo, por ejemplo, que el hombre es racional me estoy refiriendo tanto a machos como a hembras de la raza humana] y mencionar en todos los casos a ambos géneros: los derechos del niño y de la niña; la historia de los romanos y de las romanas; la corrupción de los políticos y de las políticas; la ineficiencia de los diputados y de las diputadas...

Como filólogo debo reconocer que la normativa gramatical no se opone a esta mención explícita de los dos géneros. Es más, la moderna Ortografía de las academias (1999), cuando se refiere al uso de los paréntesis –e igualmente al de la barra ( slash para que me entiendan mejor)–, establece textualmente: “En ocasiones se utilizan los paréntesis (o las barras) para evitar introducir una opción en el texto. En estos casos se puede encerrar dentro del paréntesis (o entre las barras) una palabra completa o solo uno de sus segmentos. Ejemplo: Se necesita chico(a) para repartir pedidos ”. [5.7.3]. Según eso el ejemplo pudo haber sido también: Se necesita chico(chica) –o chico/a o chico/chica – para...

Entonces, si las normas gramaticales no se oponen y la vox pópuli solicita esta mención bigenérica explícita, ¿qué esperamos para iniciar la revolución?

Comencemos con nuestras plegarias cotidianas. En el padrenuestro: ...perdona nuestras ofensas, como nosotros/nosotras perdonamos a los/las que nos ofenden... En el avemaría: ...ruega por nosotros/nosotras pecadores/pecadoras...

Sigamos con la Biblia. Dejad que los/las niños/niñas vengan a mí... Bienaventurados/bienaventuradas los/las pobres de espíritu porque de ellos/ellas...

Vamos con nuestros cantos patrióticos. Himno Nacional: ...en la lucha tenaz de fecunda labor que enrojece del/de la hombre/mujer la faz, conquistaron tus hijos/hijas –labriegos/labriegas sencillos/sencillas–... Himno Patriótico: Los/las hijos/hijas del pueblo levanten la frente... sepamos ser libres no siervos/siervas menguados/menguadas...

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El Congreso debería revisar el nombre de algunas leyes: Ley de protección al/a la trabajador/trabajadora... Ley de promoción de la competencia y defensa efectiva del/de la consumidor/consumidora...

Finalmente, la misma RAE tendría que reconsiderar el texto de muchos dichos y refranes del idioma: El/la perro/perra es el/la mejor amigo/amiga del/de la hombre/mujer. Vale más solo/sola que mal acompañado/acompañada. El/la muerto/muerta al hoyo y el/la vivo/viva al bollo. A caballo/yegua regalado/regalada no se le mira el diente.

¡Por favor, un poco de cordura!

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