Revista Dominical

1955: La ‘revolución’ desde Nicaragua que nació muerta

La invasión de Calderonistas desde Nicaragua, en enero de 1955, tiñó de sangre las páginas de ‘La Nación’

Tres voluntarios examinan una tanqueta abandonada por los invasores.
Tres voluntarios examinan una tanqueta abandonada por los invasores.
Tres voluntarios examinan una tanqueta abandonada por los invasores.

Las heridas de la guerra civil aún estaban muy frescas, la rabia de los vencidos, desheredados, desterrados y proscritos no quería calmarse y supuestos rumores de que se abolirían las garantías sociales pactadas en los 40 sirvieron de excusa para armarse hasta los dientes e intentar una invasión a Costa Rica.

La mañana del miércoles 12 de enero de 1955, La Nación revelaba que, un día antes, un grupo de personas salía de San José a Ciudad Quesada, en San Carlos, para tomar el lugar, con el fin de transformarlo en el bastión de una contrarrevolución liderada, a control remoto desde Nicaragua, por el expresidente Rafael Ángel Calderón Guardia y su hermano Francisco.

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