Revista Dominical

Especial 70 años de tragedias: Volcán Irazú, una incesante cobija de ceniza

En marzo del 63 y durante 700 días, el volcán Irazú mantuvo intermitentes baños de ceniza sobre la capital. Hoy, lo que quedan son recuerdos de un evento que causó estragos.

Los ciudadanos capitalinos tuvieron que inventarse los más creativos métodos para no ingerir la ceniza, responsable de severos problemas respiratorios.
Los ciudadanos capitalinos tuvieron que inventarse los más creativos métodos para no ingerir la ceniza, responsable de severos problemas respiratorios. Archivo
Los ciudadanos capitalinos tuvieron que inventarse los más creativos métodos para no ingerir la ceniza, responsable de severos problemas respiratorios. (Archivo)

El gigante se sacudió. Abrió su boca y escupió con fuerza. No pidió permiso. ¿Para qué?

Despertó de su siesta el 13 de marzo de 1963 para demostrar quién es el que manda… y que a la furia que proviene de las profundas entrañas de la Tierra no hay quién la detenga.

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