Revista Dominical

Víspera de carnaval

El carnaval de Limón está en su cuenta regresiva. El viernes, la ciudad se paralizará por exceso de movimiento. Ni siquiera la nostalgia por fechas mejores apaga el espíritu de fiesta de los limonenses.

El carnaval nació a mediados del siglo pasado, inspirado en una fiesta muy similar en Panamá.  | FOTO: PABLO MONTIEL
El carnaval nació a mediados del siglo pasado, inspirado en una fiesta muy similar en Panamá. | FOTO: PABLO MONTIEL Pablo Montiel

Carlos y Luis revientan sus congas, y pareciera que, por un momento, la vibración del ritmo logrará lo que no ha podido hacer el tiempo: demoler el Black Star Line. Los maderos del edificio más emblemático del Caribe tico se estremecen mientras los tambores repiten, repiten y repiten el mismo estribillo “tucutucutá-taraca-taraca”. El retumbo se mete arriba de las rodillas y por debajo del pecho, en ese espacio del cuerpo que sirve para mover la cadera. Es ritmo de carnaval.

El 11 de octubre, la ciudad-puerto se detendrá, paradójicamente, debido a una explosión de movimiento. Las calles de Limón se preparan para celebrar la alegría del Caribe.

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