Jaime Perozzo puede describir con mayor propiedad que nadie, los atributos que caracterizan a los jugadores de la Sele. Estas son sus impresiones...
Keylor Navas
Sagacidad y astucia. Compañero.
Yeltsin Tejeda
‘Huesitos’ es espectacular. Es de los que joden más, de los más bromistas. Pero tiene todo tan bien definido que yo le digo que él es un viejito de 22 años, no siente ninguna presión, se me parece a mí a esa edad. Puede jugar la final del mundo y no siente ni pizca de presión. Con él tengo una anécdota, en diciembre llegó a decirme que no había matriculado la Universidad. ‘¿Cómo así, hijo de puta? ¡Te me vas ya y aunque sea una materia metés, me tenés que traer la inscripción!’ Y al otro día llegó con dos materias matriculadas, ‘ahora sí volvemos a ser amigos’, Huesitos es una maravilla.
Cristian Gamboa
Un pedazo de luchador. Tenía muchísima capacidad de concentración, pero poca de atención, entonces trabajamos esa parte... lo programé, y se dejó programar. Gamboíta es un luchador permanente, llegó con la rodilla vuelta mierda, y míralo cómo se recuperó, igual que Celso, porque lo que se proponen lo hacen.
Óscar Duarte
Amigo es la palabra entre él y yo. ¡Un tipazo! Es el coloso de Rodas, el griego hecho de piedra, un coloso grandísimo, ese es Duarte, infranqueable. Se peleó el puesto ¡y de qué manera!
Giancarlo González
‘Pipo’ es inteligencia y calidad, ese central es pa’ que vaya a jugar a cualquier equipo del mundo, ese es el central que necesita el Barcelona, es un tipo muy calmado, muy sereno, bajo perfil.
Michael Umaña
Obrero de la vida. Hijo de un vendedor de frutas, ha construido la vida de ladrillo en ladrillo. ‘El Negro’ es duro, teso, muy buenos valores. Es cierto, la película de la Sele en Brasil 2014 tiene que arrancar con la imagen del resoplido de Umaña, antes de lanzar el penal. En ese momento le dije: “ya sabes a dónde va, ya sabes”, y me dijo: “Sí, ya sé”. Y lo puso adonde iba, duro y al centro. Es muy noble pero indoblegable, no se doblega ante nada ni ante nadie.
Junior Díaz
Para mí, es el campeón de la Copa. Es un hombre que luchó solo contra el mundo. Es un gladiador, le calló la boca a todo el mundo, es el que menos brilla pero por eso es un ángel, hizo todo perfecto. La fama no lo manea, parece predestinado por la historia a hacer cosas grandes y no lo aplasta nadie, no importa lo que digan, él dice “yo juego y listo”.
Celso Borges
Celso es un príncipe. Es culto y humilde. Un día me salió, en el proyecto Gol, con que de dónde salía la conciencia. “Callate la boca jueputa, dejámelo pensar”. Cuando fuimos campeones en la UNCAF, él fue el director de orquesta, fue como Tchaikovsky: una vez dictó un concierto de ópera en Milán, se le reventaron cuatro de las cinco cuerdas del violín, terminó el concierto con una sola y nadie se dio cuenta. Ese es Celso, es el intelectual del fútbol pero se lleva de lo mejor con los campesinos. Es de los que ha entendido perfectamente el binomio de tiempo y espacio en el fútbol, yo necesitaba dos o tres que lo entendieran, y él fue uno. De hecho, fue uno de los artífices del salto cualitativo que dio la Selección, pero eso nadie lo habla.
Bryan Ruiz
Talento y decisión.
Christian Bolaños
Bohemio del fútbol.
Joel Campbell
Alegría, talento y genio creador.
Marcos Ureña
Talento y más talento.
Patrick Pemberton
Paciencia.
Daniel Cambronero
Serenidad y caballerosidad.
Johnny Acosta
Fuerza.
Roy Miller
Alegría.
Esteban Granados
Humildad hecha persona.
Randall ‘Chiqui’ Brenes
Táctico.
Álvaro Saborío
Líder.
Héiner Mora
Luchador.
Dave Myrie
Niño grande.
Además...
Quiero decirte del gran trabajo de equipo de los directivos, Lee, Gutiérrez, Román , Villalobos, el asistente Alvaro Herrera, Ricardo Chacón, el médico Alejandro Ramírez, Badilla, los fisios Naranjo y Prieto, los utileros fundamentales, Obando, Mena y Rodrigo, Gina Escobar, Manuel Muñoz, en fin, todo grupo de trabajo que hizo posible los logros de la Sele y no propiamente los mesianismos aparentes que quieren florecer. No. Es un producto del esfuerzo y sacrificio de mucha gente.
